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Archivo para enero, 2012

Traslación de Pensamiento Conciencia – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 9

9. TRASLACIÓN DE PENSAMIENTO/CONCIENCIA

“Hablaremos también, del concepto masa-energía, al nivel molecular, en suspensión gravitatoria por fuerzas concéntricas y en expansión en un espacio lineal”.

“En dicho espacio, existe la presencia activa y pasiva del electromagnetismo, cuya energía impulsa las citadas fuerzas concéntricas, dotadas a su vez de un sabio funcionalismo con que actuar por sí mismas en un conglomerado holístico y previamente establecido por una norma común de equidad, distancia universal y particularmente asequible instantáneamente, en cualquier punto de ese mismo espacio-tiempo o distancia[1]”. Esto último, creado ex profeso en un mundo circular, basado en la trigonometría de los cuerpos en un espacio gravitatorio”.

Cada uno de nosotros es una pieza del puzzle holográfico cuántico, pero todos somos parte de la misma unidad, por lo que es posible situarnos y trasladar nuestra conciencia y pensamiento dentro de la conciencia y pensamiento de otro hermano (sin importar su procedencia o estancia), mientras simultáneamente llevamos una actuación según nuestra propia conciencia y personalidad, en nuestro mundo y “realidad” correspondiente (ego), así es como actúa la telepatía, el compartir de experiencias y la retroalimentación en el universo para evolucionar en la escalera infinita de perfeccionamiento.

Este intercambio de experiencias, visión y conciencia se facilita cuando entre ambas partes se tiene una relación genética/afectiva (familia de sangre, seres amados), aunque se puede establecer con cualquier individuo, incluso sin necesidad de que este tenga cuerpo físico o ambas partes se encuentren en dimensiones y mundos diferidos.


[1] Ver cuento del planeta negro

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Apuesta AtlantePM.

Desaparición – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 8

8. Desaparición

“Así pues, atendiendo a la normativa general que nos aplica un determinado baremo en la estructura molecular de los cuerpos, podemos llegar a deducir que una masa, con un peso atómico específico, liberará una determinada estructura molecular ocupando un determinado espacio físico. Aunque es digno de destacar, que si este espacio es relativo, el peso específico o valor atómico no deberá ocupar lugar alguno, por cuánto su estructura molecular es también ficticia, por lo tanto ilusoria”.

“Partiendo de esta premisa, entenderemos que todo el espacio físico tridimensional, todo aquello que nuestros sentidos nos dan a entender o creer que existe, en realidad existe a un nivel tridimensional solamente[1]. Y, por lo tanto, puede ser susceptible de variación, de transformación e incluso de desaparición”.

“Esto indica, que la materia puede desaparecer a voluntad (con un pensamiento e intención) cuando, en su contextura general, se le aplican unas leyes, digamos atómicas y que prevalecen a través de unos factores atómicos predeterminados”.

“Si bien la electrólisis -descomposición química de un cuerpo producida por la electricidad- no actúa en función de una capacidad de resistencia, sino a favor de su capacidad de consistencia, ello quiere decir, que una masa atómica determinada, en función de unos valores atómicos también determinados, puede ser influenciada según capacidades o necesidades propias. Aunque esto nos obliga siempre a tener en cuenta la constante tiempo/espacio”. En otras palabras la realidad puede ser influenciada por nuestro pensamiento, intenciones y actitudes.

“En este caso, la tele transportación será un método a aplicar, si en realidad lo que pretendemos es trasladarnos en un determinado espacio y tiempo. Por supuesto, estamos hablando de factores de conductividad, de relación, de transporte atómico o molecular”.

“Y si sabemos que la molécula es la base conque actúa un determinado valor atómico, este lo podemos modificar sumándolo, restándolo, dividiéndolo. Modificándolo proporcionalmente a su capacidad. Por ejemplo, en una circunferencia de 360º, lo que podemos modificar es su diámetro pero no su valor en grados, que siempre será el mismo”.

Dicho de otro modo; nuestros pensamientos, emociones y estados de ánimo, están constante mente fluctuando, según las etapas, experiencias y circunstancias que estamos atravesando. Dichos factores contienen una carga electromagnética (energía) positiva(amor), negativa (odio) y neutra (equilibrio, no pensamiento), que podemos modificar de acuerdo a nuestra capacidad y posicionamiento psicológico (mundo conocido[2]), pero estos parámetros energéticos nunca serán mayores a nuestra capacidad.

Esto significa que de acuerdo a nuestro nivel vibratorio energético, que a su vez esta determinado por nuestra conciencia, que no es otra cosa que el reflejo de nuestro nivel espiritual como Ser, será la cantidad de energía que podemos utilizar y procesar para influir en nuestro entorno, y esto nunca será mayor a nuestra capacidad.

La forma de poder incrementar nuestra capacidad energética vibratoria es incrementando nuestra conciencia, y esto únicamente se logra a través de la contemplación (meditación, autoobservación), comprensión de las experiencias y conocimientos que vamos adquiriendo en nuestro camino.[3]

Para sutilizar o incluso llegar a “desaparecer” la materia, o más bien transmutar en energía más sutil, tendríamos que ser capaces de influenciar (con nuestro pensamiento e intención) la vibración de dicha materia elevándola por encima de este nivel 3D con sus correspondientes parámetros vibracionales (Lógicamente que se requiere de un buen dominio de pensamiento[4]).

“Por lo tanto, es imprescindible que para seguir adelante en nuestra comprensión y verificar in situ y en su momento tales cuestionamientos, deberemos aplicarnos en la práctica y la propia experimentación. Y nada mejor que empezar a través de la imaginación creativa”.

“La imaginación creativa es un estado ilusorio, pero no por ello falto de realidad, sino al contrario. Ilusión como concepto imaginativo y por lo tanto real. Creativo y por lo tanto hacedor de comprensión. Y a través de la comprensión, llegaremos a alcanzar el perfeccionamiento de nuestras personas y de nuestros espíritus”.


[2] Ver gráfico “Ideas

[3] La forma de adquirir más experiencias en un mínimo de tiempo es compartiendo en hermandad autentica y unificando nuestras replicas. Aunque también es valido el camino en solitario, sólo que lleva más tiempo.

[4] Para conseguirlo se requiere un buen nivel de autoobservación

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Apuesta AtlantePM.

EL ÁTOMO – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 7

7. EL ÁTOMO

“El átomo cumple una función específica, cual es dar imagen y volumen, y por lo tanto simbolismo, a una configuración esquematizada de un pensamiento”.

“El pensamiento se reviste de ideas centralizadas en un contexto común, cual es una configuración física y psíquica que permita elaborar las ideas y tratarlas adecuadamente en un contexto tridimensional, para averiguar la formación de dichas ideas y conectarlas con una experiencia común a un nivel adimensional[1]”.

“Cuando la realidad traspasa la tridimensionalidad y se proyecta un espacio adimensional, el espectro lumínico queda limitado en función de nuestra propia capacidad psicológica y mental (mundo conocido). Entonces es preciso activar ciertos resortes (através de los talleres que nos dan los HM) que permitan magnificar dicho proceso y llevarlo a un conocimiento profundo de unas estructuras basadas en la comprensión de determinados conceptos (experiencias). Uno de ellos puede ser la traslación mental. Otro, el concepto espacio-tiempo intermedio entre un espacio adimensional y otro dimensional”.

“En especial, la transfiguración repercute momentáneamente en un espacio adimensional, debido a que las limitaciones físicas y psicológicas de determinados individuos no permiten esa confrontación de pareceres a un mismo nivel. Dicho de otro modo, las limitaciones propias de vuestro estado psicológico no permiten contrastar ideas provinentes de otros niveles superiores”. Esto sucede porque en el mundo manifestado 3D nos creemos superiores a los demás por tener un titulo o mejores cosas materiales, cuando en realidad todos estamos al mismo nivel y formamos parte de la misma generación cósmica.

Para poder vaciar nuestros odres es necesario dejar atrás todo lo que en un momento nos sirvió y abrirse a lo nuevo sin el lastre de lo viejo, ya que si el agua (conocimiento, conceptos, mudo conocido)no se deja fluir, esta se echa a perder, y dejándola fluir se mantiene una retroalimentación constante, que también se realiza cuando compartimos con nuestros hermanos todo lo que sabemos.

Las experiencias tridimensionales hacienden a través de nuestra conciencia. Y desde la adimensionalidad desciende el conocimiento y las experiencias que necesitamos para llevar este mundo 3D.


[1] Ver La mente, el traductor de la energía

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para mi comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Apuesta AtlantePM.

EL ERROR EN EL HOLOGRAMA CÓSMICO – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 6

6. EL ERROR EN EL HOLOGRAMA CÓSMICO

Puertas dimensionales, puntos de intercepción

2° Edición 31/08/2015

Si, todo es mente, el mundo de manifestación (espacio 1) es holográfico, y cada uno de nosotros esta situado en el plano correspondiente según su etapa evolutiva y misión encomendada donde se desarrolla, e infinitos son los mundos/planos evolutivos en esta escala infinita de autoreconosimiento de lo que en realidad somos,  sin embargo todos los colores/dimensiones en conjunto forman el blanco, la adimensionalidad, que a su vez se proyecta holográficamente hacia esta 3D , y aquí mismo esta todo al instante,  somos el absoluto diversificado en constante retroalimentación, solo hace falta imbuirse en el interior de uno mismo para obtener la comprensión total asequible a nuestro nivel, del funcionamiento interdimensional, puesto que todos estamos en todas partes,  con infinitas replicas, todos somos espejos/replicas de todos, y la conexión esta en nuestro interior, en nuestra conciencia, a través de la replica genuina/Yo superior, esa conexión con el absoluto a través del amor que anida en nuestro interior.

Al igual que una escalera eléctrica, todos y cada uno de los planos dimensionales son necesarios e indispensables, son peldaños que a través de la propia comprensión de cada uno de ellos por vía experimentación, nos ayudan a situarnos cada vez en uno grado más alto en esta espiral evolutiva infinita.

“La escala evolutiva comprende todo un proceso holográfico. Cuando hablamos de holograma, nos estamos refiriendo a un proceso global. En este proceso, se hallan todas las dimensiones, las visibles y las invisibles. Se halla todo. Y en ese holograma, nos hallamos todos interpenetrados. Así, la comprensión de cada uno, de la suma de cada uno de nosotros, es la comprensión total”.

“Por tanto, sí puedo decir que mi comprensión es insuficiente porque falta el complemento de la vuestra, y así sucesivamente. El error está en cada uno de nosotros porque vivimos en un plano tridimensional”.

“Los mundos visibles son virtuales por cuanto forman parte de la energía y esta, como es natural, es invisible”.

“Los mundos invisibles, son los que los sentidos físicos no captan de una forma consciente, aunque también forman parte de la energía. Y toda esa energía, tanto visible como invisible, no es más que una realidad virtual con la que aprender el sentido de la vida, y lógicamente, forman parte de la evolución. No solamente de las especies, sino también de la evolución cósmica, porque en el cosmos, existe también evolución”.

“Esa transformación constante, esa parte visible e invisible que se entrecruza formando un todo, es lo que denominamos y entendemos por holograma cósmico. Así, el visible y el invisible, son mundos que viven, se transforman, se transmutan y se verifican en un punto determinado del holograma”.

“Dichos mundos, no son complementarios ni se interpenetran al extremo de mezclarse, porque son fruto de un pensamiento sublimado que dispone en cada caso de la relación cuántica, en la que el modelo activo, si bien se interpenetra en el pasivo, no se funde en uno solo, por cuanto ello se traduciría en la Nada, en la Realidad Absoluta”.

“No debemos olvidar la línea divisoria que separa este mundo visible del invisible. En ese punto, donde la razón se oculta como por arte de magia y aparece la clarificación de ideas”.

“Ese mundo, donde la intuición y la creación de instante en instante es la realidad auténtica”.

“Ese mundo, donde en un segundo o en menos de un segundo, podemos hallar la respuesta que buscamos desde tiempos inmemoriales”.

“En ese mundo pues, podemos entrar de una forma muy sencilla, muy efectiva, a través del pensamiento puesto en el anhelo de superación. Y yo diría más, en el no pensar, por cuanto ese mundo es del no pensamiento”.

Monografía completa:

http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para mi comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Apuesta AtlantePM.

TALLER DE AUTOOBSERVACIÓN: LA LLAMADA DE UN AMIGO, MELCOR

TALLER DE AUTOOBSERVACIÓN: LA LLAMADA DE UN AMIGO, MELCOR, Conversación interdimensional 419, 15-9-2011.62

Descarga el audio de la presente meditación aquí

(En forma de meditación)

Vamos a imaginar que se nos presenta un amigo, un gran amigo. Aunque no hace falta adjetivarlo, cuando hablamos o decimos amigo, es amigo.

Y este, nos propone que nos vayamos con él, en un largo viaje, durante un tiempo indeterminado. Digamos mucho tiempo. Y que si queremos seguirle, si queremos ir con nuestro amigo, pues habremos de decidir bastante rápido, nos deja tan solo 24 horas para tomar una decisión.

Entonces me gustaría preguntaros

¿Qué harías en el caso de un ofrecimiento de esta naturaleza?

(No hace falta que se conteste en voz alta, dando tiempo suficiente para que cada uno se conteste a si mismo)

En este caso irías, porque se trata de un amigo. Un amigo al que no hace falta ponerle adjetivos. Amigo, un profundo amigo, que nos invita a ir con él.

Y continuando con la pregunta, hermanos y amigos, les preguntaría: ¿qué preparativos llevarías a cabo en esas 24 horas?

(No hace falta que se conteste en voz alta, dando tiempo suficiente para que cada uno se conteste a si mismo)

Nuestras personas, todas, tendrían, y de hecho tendrán que estar siempre preparadas, con muy poco equipaje, sabiendo que en cualquier momento nuestro amigo puede ofrecernos su mano para marchar.

Y, como es natural, cada minuto que pasa de nuestra vida en 3D, habríamos de pensar que nos quedan tan solo 24 horas de estancia

en este lugar. Porque nuestro amigo puede en cualquier momento recogernos y llevarnos a otro lugar, o a otro espacio.

Y si hemos de ser sinceros con nosotros mismos, saber que en tan breve espacio de tiempo habremos de iniciar un largo viaje. Y estoy hablando hipotéticamente, y tan solo para ofrecer un ejemplo.

Tendremos que estar preparados, repito, con muy poco equipaje, pero además con un sentimiento de relativización, y de desapego.

Pensando, también, que ese otro amigo que hoy vemos ya no lo veremos más, eso que tanto nos agrada: estos bosques, estos cielos, estos mares, estas compañías, estas ciudades… no lo veremos más o no formará parte ya de nuestro paisaje. Y habremos de pensar en ello.

Y habremos también de dejar buena siembra, y que nuestra imagen se refleje a nuestro alrededor con un buen recuerdo.

Si estamos preparados en cualquier momento para partir, ya sea a cualquier lugar, digo a cualquier lugar, y vivir un nuevo romance, una nueva historia, hacer un nuevo teatro, etc, etc., habremos de ser prudentes, previsores. Habremos de pensar que nos quedan pocos minutos para estar donde estamos y dejar huella, dejar amigos de verdad, dejar amor, profundo amor, en todo lo que nos rodea. Porque este sentimiento tan profundo de amor será la semilla que dará fruto.

Y así, en ese sentimiento de desapego, de relativizar, estaremos viviendo siempre. No es mañana que tengamos que partir, no es mañana que nuestro amigo nos pida que vayamos con él, que nos invite a una nueva aventura, y que tengamos que dejar todo lo que nos ocupa para encauzar debidamente una nueva acción.

Claro que ahí se puede complicar muchísimo la cosa. Podemos tener hijos a los que proteger, familias, ancianos, enfermos… Pero si en nosotros anida ese sentimiento amoroso, nada va a ocurrirles, estará todo previsto. Nada de qué preocuparse, tan solo ocuparse de vivir el presente, de vivir el día a día, pensando que siempre existe un nuevo paraíso para los que han conseguido el desapego.

Tengamos en cuenta que si en nuestro pensamiento está el hecho de que nuestra presencia aquí puede ser volteada en cualquier momento, modificada en cualquier momento y en un breve espacio de tiempo, como es ese periodo de 24 horas, y tuviésemos que llevar a cabo una acción determinada, pensando así de esta forma, estaremos pensando en el presente constantemente.

Y sin duda alguna, como reflexión o síntesis final, puedo añadir que el desapego en nosotros puede producir una gran transmutación, por cuanto qué nos va a importar, sabiendo que tenemos un periodo, hipotético, tan corto de estancia en este lugar, qué nos va a importar, repito, fortuna, bienes, parabienes, privilegios y prebendas, ya que lo único que trasciende es la conciencia, el ser.

Entonces, vosotros, ¿sentís profundamente a vuestro hermano cuando lo consideráis amigo? Porque hay muchas maneras de considerar a nuestros semejantes. Y ahí está la razón del análisis y de la introspección.

Considerad amigo no cuando lo entendáis intelectualmente, sino profundamente en vuestro corazón. Y este no engaña.

Y os daréis cuenta, realmente, cuando podéis considerar amigo a un amigo. Y cuando hermano a un hermano. Ello quiere decir, también, que aunque podáis indicar amigo -tal vez este es un

vocablo puramente referencial- descubriréis, si trabajáis el desapego, con este taller que hemos indicado, descubriréis, digo, cuando realmente se es un amigo o un “amigo”.

OÍGAMOS AL AMIGO INTERNO Y AL CRISTO EXTERNO (CONTINUACIÓN DEL TALLER: “LA LLAMADA DE UN AMIGO”) Conversación interdimensional 420, 22-9-2011.

Amigos, hermanos, colegas de la Tríada, mi Tríada favorita, buenas tardes noches, soy Melcor.

-Sí, amigo; me referí a un amigo.

Cuando uno no reconoce a los amigos de verdad es porque, tal vez, no se reconoce a sí mismo. Porque el mejor amigo de uno mismo está en sí mismo.

Claro, “la llamada del amigo” puede proceder de nosotros mismos.

¡Ah!, esa llamada que nos inquieta, que nos habla constantemente, pero que no la entendemos como la del amigo, porque generalmente nos pide cosas que no entran en nuestros cálculos, en nuestros proyectos, en nuestras ilusiones.

Entonces acallamos la voz de ese amigo. Pero él nos habla, nos explica, nos pide también, que reflexionemos. Y cuando no oímos a nuestro amigo, entonces nos queda únicamente esperar a que la flauta suene, y alguna vez suena, o es por casualidad, pero no siempre sucede así.

Este amigo, ¡amigo de verdad!, cuando nos habla habremos de situarnos en una óptica trascendental para oírle, si queremos realmente oírle.

Yo os aseguro que si nos situamos en esa órbita en la que es posible sintonizar verdaderamente con nuestro amigo, es decir, llegamos a oír conscientemente su llamado, no habrá duda, partiremos. Y partiremos hacia donde sea, hacia cualquier lugar, esté donde esté.

Y no únicamente pensaremos -que también así sucede muchas veces, y casi siempre- en una partida física, hacia otra dimensión, sino también pensaremos en que nuestra ubicación habrá de cambiar.

Y ¿cómo cambiar de ubicación y situarnos en otro lugar? Que tampoco puede ser muy lejano, pero puede serlo, sino en una órbita en la que sintonicemos verdaderamente con nuestro amigo.

Claro que nuestro amigo siempre nos pondrá alguna prueba, nos pedirá un pequeño esfuerzo. Y lógico es que no reconozcamos tan fácilmente a nuestro amigo, si este se decide a venir físicamente, porque también de eso se trata.

Puede que nuestro amigo se presente ante nosotros, y lo sea de verdad, pero su apariencia no encaje en nuestro proyecto, en nuestra escala de valores. Puede también que nuestro amigo sea un harapiento, un vagabundo, un necesitado…, y rechacemos de plano su ofrecimiento. Claro que también este amigo necesitado lo hace adrede, nos pone a prueba y nos pide que le acompañemos.

Y claro, acompañar a un vagabundo, a un harapiento, o a cualquiera que esté en cualquier otra parte del mundo, necesitado, no entra, no encaja en nuestras posibilidades de evolución.

Por eso es importante estar alerta, y cada uno puede recibir al amigo, al amigo de verdad. Lo que va a pasar es que no le reconozcamos, que no le creamos, porque nuestro nivel de autoobservación, nuestro nivel de consciencia, no llegue aún a comprender el estado en que es necesario estar para comprender la llamada de un amigo.

Para aquel o aquella que tiene estructurado su funcionamiento orgánico, su familia, sus hijos, su negocio, sus intereses…, bastará tan solo que piense profundamente, que reflexione, que se autoobserve, y que comprenda que todo lo que tiene lo ha puesto él o ella adrede, y muchas veces por miedo a reconocerse profundamente. Por negarse a escuchar al verdadero amigo, se ha puesto en el centro de una gran muralla de intereses, sociales, familiares, etc.

Habremos de comprender ese aspecto, y dotar a nuestra imaginación de algo más. Como se dotan los verdaderos artistas, los verdaderos creativos, que beben de la inspiración, y crean sus melodías. Y las crean porque están en conexión profunda con la adimensionalidad, con la creatividad. Otra cosa es el uso que aquí, en 3D, hagamos de esa creatividad.

Estamos en el mundo de manifestación, y dicho mundo se diversifica infinitamente, y cada uno puede escoger, de la creatividad en suma, lo que le apetezca, y enfocarla hacia los fines que crea convenientes. Y muchos de nosotros nos negamos a nosotros mismos, obteniendo del fruto de la adimensionalidad un interés material. Por miedo, por egoísmo, por ambición, por deseo, etc. etc.

Así amigos, colegas, oigamos al amigo interior, profundo, pero tengamos también un estado de alerta perenne, porque el cosmos cuando ve la imposibilidad de que conectemos con nuestro amigo profundo, nos ofrece aquí, en el mundo de manifestación, delante nuestro, otros amigos verdaderos, pero la clave está en darse cuenta de ello, de que son amigos verdaderos, porque nos necesitan.

Y la prueba que habremos de superar, es darnos cuenta de que esos amigos que están en el exterior, formando espejos múltiples, verdaderamente nos necesitan, y que al mismo tiempo les necesitamos. (Como en el cuento del planeta negro)

Y si aún y todo viendo que a nuestro alrededor existe esta necesidad, viéndolo desde este prisma interior, nos negamos a ello, y hacemos como que no lo queremos ver, porque, ¿cómo vamos a creer en el Cristo Cósmico cuando ante nosotros se nos presenta un enfermo, un hambriento…? Tanto aquí, en nuestros lugares de residencia, como en el fin del mundo.

¿Cómo vamos a creer en el Cristo Cósmico cuando vemos un necesitado tan deplorable, aparentemente, si nosotros creemos, estamos convencidos, que el Cristo nos va a venir con una legión de ángeles, y con un coro anunciando la buena nueva e invitándonos a proseguir por esa andadura del bien sobre el mal?

No, amigos, aquí nos equivocamos, o podemos equivocarnos.

El Cristo Cósmico se presentará ante nosotros, y de hecho se presenta constantemente, porque para ello tiene esa facultad, y se nos presenta con mil y un disfraces.

Lo Inteligente en nosotros, Inteligente en mayúsculas, será descubrir que ante nosotros tenemos al Cristo, y la prueba la venceremos cuando realmente comprobemos, a través de nuestro pensamiento interior, profundamente, que habremos de seguirle.

Aunque tampoco esperaremos a que nuestra acción ayude a resolver la miseria y la pobreza del mundo, porque siempre habrá miseria y pobreza.

Nos limitaremos a fluir, y en especial a trabajarnos profundamente, y de una vez por todas, para eliminar de nosotros mismos, de cada uno en particular, la miseria y la pobreza que arrastramos desde siempre. (Todo empieza con uno mismo siempre)

Amor, Melcor

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CUENTO CÓSMICO: EL PLANETA NEGRO

CUENTO CÓSMICO DEL PLANETA NEGRO (14-4-2006)

Querría hoy hablaros, explicaros mejor dicho, un cuento que va a servir como base para el diálogo, para ir conociéndonos un poco más cada día y, al mismo tiempo, darnos cuenta de lo importante que somos todos. Cada uno de nosotros es tan importante como el conjunto, y el conjunto, sin uno de nosotros no sería conjunto, no sería nada.

“Érase una vez un sistema solar con un Sol central radiante, hermoso, pletórico, joven. Y a su alrededor orbitando un buen número de planetas. Unos de gran tamaño, otros medianos, otros más pequeños. Y también lo había uno de muy pequeño, pequeñito, negro, muy negro, tanto, que casi no se apreciaba su presencia en el universo en el que flotaban todos.

He aquí que una vez se pusieron a discutir entre los planetas. El mayor, el más grande de ese sistema solar, se congratulaba del espacio que ocupaba, de la potencia que tenía, y de lo que albergaba en su interior. Y decía a los demás que en su interior había agua, plantas, animales. En definitiva, que albergaba un edén, y que él era el rey, por su tamaño, por su capacidad y por su potencial.

Otro, se destacaba diciendo que tal vez sí era más pequeño que el anterior pero que albergaba vida inteligente, que eso era muy importante para él y se vanagloriaba por ello.

Otro, destacaba sus cualidades minerales, su color. Otro más, sus brumas que lo envolvían y lo aislaban del resto de miradas indiscretas.

Y así estaban los planetas orbitando orgullosamente alrededor de su Sol. Así estaban todos de orgullosos y ufanos. Todos. Inclusive el más pequeño, el planeta negro, oscuro, casi invisible, que nada albergaba, que nada tenía, que nada podía dar. Pero así seguía.

Orbitando pacíficamente cumpliendo como los demás su ciclo.

Llegó un día en que se reunieron todos alrededor del astro Sol. Respetando claro está las distancias, lógicas distancias que les exigía el estado gravitacional. Por el peligro de no fundirse en el mismo astro, precisamente para guardar las distancias establecidas por esa misma ley gravitacional.

Discutían y se mofaban del más pequeño y oscuro planeta que como ellos orbitaba a través de dicho astro sol. Se jactaban entre ellos, y le recriminaban además que no aportara nada al conjunto. Según ellos, ¿cómo iba a aportar al conjunto algo tangible y necesario, si era un planeta tan negro, tanto, que la luz apenas podía penetrar en él? Pequeño, muy pequeño, y que en sí nada podía dar al resto, al conjunto.

Como eso era bien cierto, nuestro pequeño planeta se lamentó y empezó a darse cuenta de que verdaderamente no servía para nada. O al menos eso creyó en un principio, y creyeron también los demás asintiéndolo.

Así que poco a poco fueron mermando las capacidades de nuestro pequeño planeta. El mismo fue entristeciéndose creyendo que de nada servía en ese mundo orbital. Creyendo, además, que había sido un error el que él estuviese allí orbitando sin más, sin aportar nada más, sin expectativas de futuro.

Poco a poco se fue sintiendo un desgraciado. Un desgraciado planeta orbitando alrededor de un astro Sol magnífico, y de unos magníficos también planetas con todo tipo de vida en su interior, aportando al conjunto una gran riqueza y armonía.

Así que unos le criticaron, y el otro se sintió realmente criticado. Y se lo creyó. Y poco a poco el pequeño planeta fue agotando cada vez más su energía, y terminó durmiéndose en un gran letargo.

Así fueron pasando los años y el planeta, ya dormido del todo, empezó a acercarse peligrosamente al astro Sol. Y así fue como de tanto acercarse se sintió atraído por su gran magnetismo. El gran Sol lo acogió en sus brazos y se durmió definitivamente en el fuego eterno de su gran energía. Y ahí acabó la existencia de manifestación de ese planeta pequeño, insignificante, en la oscuridad de ese gran Sol. Se fundió en él.

Pero ahí no acaba la historia. Como resultado de esa fusión, de esa absorción, los demás planetas tuvieron que reubicarse porque empezaron a notar que fallaban sus cimientos. Que su sentido de traslación y de rotación necesitaba un reequilibrado completo.

Moviéronse buscando precisamente ese equilibrio, pero desgraciadamente no lo consiguieron. No lo consiguieron de ningún modo, y fueron acercándose al gran Sol. Y este indefectiblemente los fue absorbiendo uno a uno.

Por lo tanto, el Sol llegó un momento en que se quedó solo. Se quedó solo alumbrando un espacio infinito sin nada que alumbrar. Y al observar este ese mismo Sol, al observar que no era necesaria su presencia, empezó a apagarse, empezó a extinguirse. Y al final terminó apagándose completamente, destruyéndose, convirtiéndose en roca cósmica.

Y en una explosión final se convirtió en un meteorito. En millones de partículas de meteoritos que aún hoy están circulando por los espacios siderales.

Y la moraleja del cuento viene a cuento para deciros que nada ni nadie es insignificante, que todo es importante en ese mundo de manifestación. Y que todos tenemos la importancia que merecemos porque ahí estamos.

Otra cosa es que no entendamos enteramente el significado de nuestra existencia. Por eso es importante que nos abramos en nuestro interior para comprender el significado mismo de nuestra presencia, porque indudablemente no es casualidad.”

Libro de Cuentos de Tseyor: http://www.tseyor.com/biblioteca/loscuentosdetseyor.pdf

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