TSEYOR, Confederacion de Mundos Habitados de la Galaxia

Archivo para febrero, 2012

Sabiduría e ignorancia – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 11

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

11. Sabiduría e ignorancia

EL MUNDO FÍSICO ES UNA PARTE DE LA REALIDAD

Es un suponer que poco a poco iremos comprendiendo el significado de la vida a través de la propia experimentación y, por encima de todo, con curiosidad por ir descubriendo esa otra Realidad, en mayúsculas, negada por unos sentidos que solo esperan hechos contrastables al nivel físico y una seguridad permanente en un estado tridimensional. Habremos de comprender, algún día, que nuestra existencia es solo una parte de la realidad y, por lo tanto, subjetiva, como paso previo a un estado receptivo y creativo y por demás clarificador. Y en el que poder contrastar ideas o conceptos, estableciendo el debido paralelismo con la realidad objetiva. Y por objetividad nos referimos a la realidad concreta con parámetros lógicos, coherentes y perfectos. El error forma parte del acierto, mitad y mitad, pues nuestra existencia transcurre en un mundo dual. Es de lógica, por la razón fundamental de la coherencia y del equilibrio, que nuestra personalidad se sitúe en un punto equidistante entre la ignorancia y la sabiduría, puesto que ambas penden de un solo hilo conductor con el cual establecer la debida comprensión. A un cierto nivel todos somos ignorantes y todos somos sabios. Y todos somos sabios a un cierto nivel precisamente porque existe en nosotros la ignorancia. Si todos fuésemos sabios a un nivel infinito, nada existiría y nada a resolver a través de un pensamiento. Por eso, el pensamiento es necesario equilibrarlo por medio de la claridad y oscuridad al mismo tiempo. Porque de la penumbra aparecerá sin duda la lógica, la coherencia, el equilibrio y la comprensión. En un estado absoluto de comprensión nada existe. En realidad, nada existe donde no existe la dualidad. En cambio, es evidente que existe un pensamiento que puede trascender esa misma realidad absoluta y transformarse en un verdadero pensamiento objetivo, pero analizado bajo la perspectiva de un pensamiento subjetivo.

 

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Teletransportación y Transfiguración – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 10

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

10. TELETRANSPORTACIÓN Y TRANSFIGURACIÓN

Así pues, empecemos por despejar incógnitas básicas, como plataforma inicial en la que construir diversos arquetipos y conocer más profundamente determinadas experiencias. Por ejemplo de avistamiento y que hayan podido llamar la atención por su especial conformación lumínica, así como del significado real de nuestras naves interplanetarias. Esos objetos volantes no identificados que a menudo aparecen en los cielos de vuestro planeta. En primer lugar, decir que no podremos transfigurar un elemento, sea el que sea y de la conformación molecular que sea, si antes no se han previsto, estricta y concretamente, todas sus circunstancias y peculiaridades. No es lo mismo alterar el proceso atómico de la materia inanimada que de un organismo vivo. Sus circunstancias son diferentes y, por lo tanto, sus coordenadas de cálculo son y deben ser también diferentes. Si bien un cuerpo inanimado adolece de consciencia propia, es claro que su transfiguración o traslación de un lugar a otro del cosmos holográfico no va a representar pérdida de consciencia alguna, por cuanto sus moléculas obedecerán a una ley mucho más simple y menos comprometida con un proceso evolutivo. En cambio, el traslado o traslación física de los demás cuerpos, o la transfiguración de los mismos, significa que debe alterarse un proceso ergonómico basándonos en que el mismo contiene, además, una consciencia que le es específica y le pertenece, y no podemos desmembrarla y mucho menos dispersarla. Añadir que es preciso desalojar un determinado espacio en el cosmos holográfico, si lo que se pretende es trasladar un elemento fuera de su contexto primigenio. Por eso es tan importante prever todas cuantas circunstancias de tipo molecular sean precisas y saber en todo momento, y con granconocimiento de causa, qué vamos a trasladar, qué intenciones tenemos y qué dispositivos dotar para llevar a cabo misión tan específica. En realidad, cuando el cálculo matemático y funcional y su realización digamos es perfecta, no existe peligro de alteración que signifique un alto grado de variación genética. Desde luego, puede efectuarse un intercambio molecular cuando las coordenadas científicas están a la altura de los elementos a irradiar y, de alguna forma, transfigurar o trasladar dentro del propio cosmos holográfico cuántico. Por tanto, nada debe temer el elemento o consciencia, si sabe exactamente qué proceso seguir en un posible desmembramiento molecular. Vuestras mentes habrían de ir asumiendo eventos de esta índole. Y ello no quiere decir que mañana o pasado o el año que viene o cuando sea, debáis dar un salto de estas características. Únicamente, pretendemos que vayáis formándoos una idea de la posibilidad que tiene vuestra mente -y cuando me refiero a mente, es a todo cuanto conforma vuestro aspecto físico y psíquico- de que es posible llegar a comprender o asimilar y a realizar un intercambio molecular de tal naturaleza. El hombre pertenece al cosmos, a las estrellas. Y está ubicado en un lugar determinado, porque así lo ha querido o lo han facilitado unas normas evolutivas determinadas. Pero esto no quiere indicar que deba permanecer en un mismo lugar y moverse en una misma dimensión eternamente. El hombre debe ubicar en el centro mismo de su pensamiento la posibilidad de que le es permitido, porque asimismo se lo permite su libre albedrío, pertenecer a un mundo infinito. Que su lugar actual no significa que deba ser estático, concreto y predeterminado, sino que puede elegir cualquier punto cósmico como lugar de residencia o ubicación. Siempre que se tengan en cuenta determinadas coordenadas, estimando precisa y concretamente su estado evolutivo. Y cuando hablamos de estado evolutivo, no nos referimos a un conocimiento o sabiduría intelectual. A hombres de letras o de ciencias o técnicos graduados en altas diplomaturas, sino a todo elemento o sujeto que haya comprendido verdaderamente que es posible la existencia en otros espacios, en otros tiempos, en otras dimensiones. Cuando este último extremo sea bien asumido por vuestras mentes, dada la propia confianza, que no la propia confianza que nos podáis tener como guías o hermanos en un objetivo común de acercamiento de ambas culturas, entonces será el momento en que vuestra propia consciencia os abrirá el paso hacia esa nueva dimensión del conocimiento. Y, ¿para qué va a servir todo este proceso? ¿Para qué, me preguntaréis, nos interesa conocer nuevos mundos, nuevas culturas, nuevas gentes, si apenas conocemos las propias de nuestro planeta, ni sus culturas, enormes por su cantidad y ricas por su don de creatividad? Pues sencillamente, esto significará que habréis merecido ocupar un nuevo lugar, que no es mejor ni peor, sino que es más evolucionado por naturaleza. Y tened en cuenta que un sistema mayor o de mayor vibración os va a proporcionar, simultáneamente, una mayor comprensión, un mayor conocimiento de las leyes y normas que rigen el Universo. Y habréis comprendido per se lo que significa el conocimiento superior, sin necesidad de imbuirlo radicalmente en una mente intelectual, que a nada conduce sino al propio oscurantismo secular cuando el ego, en su eterna presencia, pretende eternizarse en el espacio-tiempo y en todos los tiempos.

Ideas

Ideas

De la adimensionalidad (fuera del mundo manifestado 3D, donde no se es) tomamos todo aquello que necesitamos (ideas),  estas bajan a través del filtro de nuestro mundo conocido, mente, aspectos físicos y psíquicos, para llegar al mundo dimensional 3D  y transmitirlo a los demás.

Todas las experiencias 3D que tenemos pasan por el filtro de nuestro mundo conocido, (mente, aspectos físicos y psíquicos), para llegar ala adimensionalidad  y retroalimentar al absoluto.

Las experiencias tridimensionales hacienden a través de nuestra conciencia.

Desde la adimensionalidad desciende el conocimiento y las experiencias que necesitamos para llevar este mundo 3D.

Para poder vaciar nuestros odres (mente) es necesario dejar atrás todo lo que en un momento nos sirvió,  y abrirse a lo nuevo, sin el lastre de lo viejo, ya que si el agua (conocimiento, conceptos, mudo conocido) no se deja fluir, esta se echa a perder, y dejándola fluir se mantiene una retroalimentación constante, que también se realiza cuando compartimos con nuestros hermanos todo lo que sabemos.

Solamente compartiendo todo, sin esperar nada a cambio, es como puede evolucionar la humanidad.

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