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Archivo para abril, 2012

Replicas infinitas – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 17

17. Replicas infinitas

“Sí, efectivamente. Estamos replicados miles y miles de veces hasta el infinito para ser más exactos. Y la cuestión estriba en saber si en dichas réplicas nuestros objetivos de evolución y perfeccionamiento del pensamiento siguen la misma pauta de comportamiento”.

“Obviamente, la respuesta sería objetiva si pudiésemos contrastar de una forma fehaciente el hecho de tal afirmación, pero como que trabajamos en hipótesis, lo único que podemos deducir es que nuestros planteamientos en esos mundos infinitos de percepciones, en los cuales cada uno de nosotros estamos comprometidos y reflejados, será cuestión de averiguarlo por uno mismo en función de su grado evolutivo y de preparación al respecto”.

Todo surge desde la réplica genuina o yo superior que a modo de átomo primigenio se diversifica en 4 posibles caminos, las réplicas que están más cerca del corazón suman grados vibratorios, las réplicas que están lejos en el olvido restan, las réplicas nuevas son neutras, las replicas inconcientes pueden elegir cualquiera de estos caminos, así que también son neutras.

“Si de hipótesis estamos hablando, podríamos definir la composición infinita de nuestra presencia en el macrocosmos y microcosmos holográfico[1], en función de que nuestra intuición e intelecto estará reestableciendo, constantemente, el equilibrio entre el conocimiento y la ignorancia[2] y por ende a través de su correspondiente equilibrio, emancipar unos sentidos egoicos que le obligarán a formularse nuevas preguntas y, a su vez, a recibir nuevas respuestas[3], y así sucesivamente”.

“En la réplica infinita del universo holográfico, ya sea en el macro como en el micromundo, nuestra relación existencial tendrá como objetivo el aprender, asimilar y comprender, de una forma absoluta y concreta, cualquier circunstancia que en cualquier momento de dicha presencia esté sujeta a un intercambio de pareceres y conformidades”.

Por ello todos somos reflejo de todos, e incluso durante el sueño, cuando deambulamos en otros mundos, es importante observar a nuestros espejos, ya que tambien son nuestras replicas y nos permiten transmutar, dentro de esa unidad que formamos todos.

“Por eso es que la dinámica del contacto, por ejemplo, puede producir resonancias electromagnéticas en todo el cosmos holográfico y, por ende, cualquier relación conductual puede verse afectada por tal o cual comportamiento, direccionalmente hablando. Y asimismo, poder replicar en función de dichas afirmaciones, ya sean positivas o negativas, objetivas o subjetivas, y malograr o beneficiar en cada caso  concreto, la debida correspondencia con el Yo superior”.

“Por eso es importante tener correspondencia directa con el propio Ser, con la propia Divinidad, con la propia Consciencia. Porque esta nunca fallará en determinadas cuestiones como son la trascendencia del propio pensamiento. Y si damos paso, en determinados momentos, a estructuras mentales poco propicias a la trascendencia, invadiendo un espacio dual o tridimensional, entonces hallaremos siempre la subjetividad y, por lo tanto, la confusión, la dispersión de pensamiento y la ignorancia propia de un estado caótico, en el que sólo es posible salirse, mediante un esfuerzo mayúsculo de voluntad y de coherencia interpretativa”.

“Estemos en el nivel que estemos, en la frecuencia que estemos y siempre en función también de la objetividad de nuestros pensamientos[4], podremos aligerar esa pesada carga egoica -que altera todo un proceso de objetividad y nos sumerge en un estado dual y confuso, aparentemente real pero totalmente relativo y facilitar enormemente la tarea, ya de por sí difícil, de la comprensión objetiva y del traslado adimensional o traspaso adimensional, de una mente abierta al cosmos y por ende al infinito”.


[4] El pensamiento objetivo es el que viene del ser y  no de la razón subjetiva.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación.  Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

El micro y el macro mundo – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 16

16. El micro y el macro mundo

“Aún y todo por lo aparatoso que pueda parecer el macromundo con toda su grandeza, tiene su concordancia con la parte más minúscula o micromundo”.

“El micromundo, parte de un principio infinito en el que a través de su correspondencia con el macromundo o mundo infinito en el macrouniverso, establece un puente de unión con el Todo Absoluto, desde sus respectivas posiciones en todos los puntos del espacio ondulatorio”.

Como es arriba, es abajo, como es adentro, es afuera, todo tiene una correspondencia sincrónica y sabiamente establecida para comprender el universo. Como micropartícula que somos, a través de nuestro ser interno podemos conectar con el macrocosmos, que a su vez contiene al micro. Cada partícula tiene infinitas posibilidades de aparición en x espacio tiempo[1] , pero sin importar en donde este, esta conexión permanece.

“Y esto significa contracción del espacio-tiempo a un nivel minúsculo, por su espacio microscópico e infinitesimal, llevando como consecuencia la necesaria expansión en el macromundo. Cuestión esta, que en física cuántica podríamos definir como espacio indeterminado. Y no sólo lo es, sino que además está sabiamente determinado”. Nada es casualidad, todo forma parte de un plan  mayor.

El macrocosmos se unifica contrayéndose en lo micro o espacio 0  (flechas verdes), para comprender los nuevos grados de comprensión alcanzados. Y se expande desde lo micro a lo macro o espacio 1, para diversificarse (flechas violeta), y dentro de esa diversificación, individualizar[2], obteniendo nuevas experiencias.

“Así, por ejemplo, el mismo efecto que ejerce una masa determinada de energía en estado denso: la materia que todos conocemos y que podemos tocar, acariciar, notar su temperatura…, esa música o melodía, que suena en nuestros oídos y que nos permite evidenciar un cierto grado de trascendencia en determinados momentos, no es mas que energía en un determinado estado vibratorio, y que puede repercutir favorablemente o no, en nuestro estado de ánimo”. (La materia es energía condensada).

“Estado de ánimo, en función siempre de nuestra receptividad. Mejor dicho, de nuestro sentido crítico u objetivo. Si la dificultad es extrema, los sentidos alteran todo un proceso objetivo produciendo distorsión, desequilibrio, confusión y muchas veces zozobra. Pero una buena autoobservación[3] nos va a procurar siempre la debida correspondencia con esos mundos internos.

“Entonces, la cuestión es muy sencilla si llegando a este punto empezamos a compenetrarnos con nosotros mismos y en la propia exposición de nuestras ideas o conceptos. Y la pregunta necesaria que deberíamos formularnos es si ante la evidencia física de un objeto inanimado y a través de la propia experimentación al nivel tridimensional podemos llegar a intuir en esa misma masa de energía, un cosmos o universo concreto, completo y fiel réplica de todo un macrouniverso”. ¿Si en lo más grande, logramos identificar y sentir el universo más pequeño?.

“Si la respuesta a ese interrogante fuese directamente resuelta a través de un razonamiento objetivo[4], nos daríamos cuenta de que cualquier punto del espacio material es fiel réplica del macrouniverso. Al igual que un espejo refleja la realidad de un objeto y miles y miles de espejos reflejarán miles y miles de veces la propia realidad del objeto reflejado, nuestro entendimiento objetivo puede relacionar fácilmente al macrocosmos y situarlo definitivamente en una porción digamos pequeña aunque relativa, de la capacidad y proporcionalidad intrínseca del macromundo”.

Todas las personas que nos rodean son fiel reflejo de nosotros mismos, todos somos espejos, y siendo reflejos o proyecciones, ilusiones, por lo tanto, dentro de un mundo ficticio y relativo.

“En este punto, podemos señalar y afirmar que cualquier porción de materia, un simple grano de arena, por ejemplo, contiene en su interior todo el macro cosmos. Y mi pregunta va mucho más lejos. Entonces, si lo que es arriba es abajo, por esa misma implicación razonativa puedo deducir que en un grano de arena existe el macrouniverso”.

“Me preguntaré a su vez y deberé recibir por respuesta, que si consigo los elementos necesarios para reducir mi estado atómico al micromundo, me ha de ser posible viajar a través del universo de un grano de arena. Viajar a través del inmenso universo holográfico de un grano de arena, para descubrir y dibujar un plano universal cósmico y la situación exacta de cualquier elemento situado a miles y miles de millones de años luz de distancia, con la misma precisión a como si en verdad fuera posible obtener un vehículo mecánico, que viajando a velocidades de ultra luz pudiese llegar al confín de cualquier galaxia de las miles de millones de galaxias que se establecen equitativa y proporcionalmente, y a través de una regla objetiva y perfecta en todo el universo”[5].


[2] Lo que a un individuo lo hace único, es su personalidad o ego.

[4] El que nace del ser y no de la mente.

[5] Teletransportación interna.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

La abiótica y el pensamiento – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 15

15. La Abiótica y el  pensamiento

La abiótica es lo no orgánico, lo que necesitamos pero que no sabemos que necesitamos.

“La propia necesidad obliga a una adaptación de los elementos puestos en cuestionamiento[1], y me preguntaréis, ¿cómo podemos averiguar lo que no sabemos y más aún lo que desconocemos que no sabemos? Y ahí está la gran cuestión a resolver. Debemos ir averiguando aquello que no sabemos pero que aún y todo desconocemos que exista y más aun que necesitamos”.

“Sabemos muchas cosas, pero precisamente estas que ya sabemos no las necesitamos. Necesitamos saber aquello que aún no sabemos que existe, pero que indudablemente necesitamos para la evolución de nuestras personas. Como seres humanos conscientes pertenecientes a un nivel muy superior, pero que indudablemente está limitado por una relación causa-efecto, con ingredientes abióticos producidos por la propia evolución de un sistema primario, en el que predomina el desconocimiento como norma natural de crecimiento y de evolución”.

“Entonces, es preciso preguntarse cómo acceder a determinados conceptos, a determinadas cuestiones ignoradas pero que no sabemos que existen. Como tampoco sabemos necesariamente qué debemos necesitar”.

“Y ahí está la gran cuestión a resolver: se trata de pensar, de imaginar, de crear en nosotros, en nuestro pensamiento, en nuestra mente, aquellos ingredientes que aun no sabiendo que los necesitamos, y menos que existan, debemos posibilitar su presencia activa[2]. Una mecánica que funciona, una mecánica natural y mental, por supuesto, que acciona determinados elementos desconocidos, pero que deben ser conocidos y autenticados y asimilados convenientemente, para el debido desarrollo intelectual y neuronal de nuestras personas. Es la razón del pensamiento”.

“El pensamiento es energía. Es, por tanto, un elemento del mundo o perteneciente al mundo tridimensional que nos posibilita la relación, la creación y la generación de elementos, ideas y cuestionamientos, que hacen posible la evolución de dicho pensamiento hacia esferas trascendentales”.

“Pensemos, pensando que el pensamiento piensa[3] y, por lo tanto, crea pensamiento y este pensamiento debe abonar una semilla que al mismo tiempo generará un nuevo pensamiento, fruto de un pensamiento pensado”.

“Pensemos en la relación causa y efecto. Pensemos en la relación del propio pensamiento puesto en un pensamiento desconocido y a la vez necesario. Pensemos en la posibilidad de crear nuevos pensamientos que quiere decir, energía suficientemente inteligente como para modificar estructuras mentales y cimentar unos procesos neuronales, que llevarán consigo un enriquecimiento neuronal y por lo tanto vibracional”.

“No es posible llegar a comprender aquello que no se sabe. Aquello que se desconoce. Aquello que no existe en nuestro pensamiento. Pero sí es posible llegar a dilucidar con toda precisión aquello que mueve, que motiva, que ilumina, que clarifica y, en definitiva, aquel elemento que nos hace vibrar en una emoción determinada. Que eso significa vibración y que lleva consigo una melodía o nota determinada”.


[1] Ley de adaptabilidad al medio por parte de un organismo

[2] Creer es crear

[3] Atlante es el ser humano doble pensante, pensamos desde nuestro ser o replica genuina que aquí en la 3D pensamos.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación.  Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

Incógnitas, la interrogación como medio para la comprensión – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 14

14. Incógnitas, la interrogación como medio para la comprensión

“En cuántica es un hecho constatable que nada puede comprobarse fehacientemente. Ahí está la paradoja. Podemos comprobar que no sabemos, sabiendo a ciencia cierta que no sabemos, y si podemos comprobar que no sabemos, sabiendo a ciencia cierta que no sabemos”. ¿Qué podemos saber del infinito, siendo finitos?, ¿qué podemos saber ante el infinito?.

“Ahí está un principio de indeterminación que puede llevarnos hacia unos aspectos más interesantes para la comprensión debida de todo el enunciado cuántico”.

“Así, si no sabemos exactamente lo que en realidad significa la propia verdad del Universo, pero intuimos que no sabemos, esto nos da a entender claramente que debemos proseguir en nuestras investigaciones, en nuestros trabajos de estudio, de análisis y de comprensión. De esta forma, conseguimos acelerar nuestro intelecto a nivel neuronal, y recabar información en parcelas que hasta ahora habrán podido estar ausentes de un mecanismo especial cuál es la interrogación”.

Preguntando se llega a Roma y el que pregunta se gana el derecho al saber, ya que  se está preparado para comprender su respuesta, porque si no se estuviera preparado, jamás aparecería la interrogante en nuestra mente. En sí, la interrogante es un mecanismo mental de búsqueda, en el saber, lo que no sabemos, pero que intuimos que esta allí.

“Es bien cierto que cuando no se entiende una determinada cuestión, intrínsicamente se lleva a cabo una reacción, que supeditada a la razón y a la comprensión, lleva implícito un esfuerzo energético que procura activar ciertos mecanismos mentales, que conducen lógicamente tarde o temprano a la clarificación de ideas”.[1]

“Es por eso que en cuántica, podremos hablar de un conocimiento desconocido, de una relación causa y efecto inexistente, pero en el fondo esa misma causa-efecto inexistente, va a crear una necesidad y una posibilidad de existencia real en un mundo irreal, por cuanto la dualidad lo es, pero gracias a ella nos va a situar en una esfera superior de conocimiento y, por lo tanto, más completa y compleja en realidad conceptual”.[2]

Por ejemplo al creer en la necesidad de estar unidos, se puede llegar a la materialización de lo que en esa unidad se esta creando. Por ejemplo la plasmación del sello de tseyor en un cubo tetradimensional[3], siendo la plasmación el principio de la materialización de objetos con el pensamiento, como resultado de la unidad grupal.

“Y no vamos a abundar en ello, porque esto es tan solo un tímido principio, una sencilla prueba, para que de alguna manera valoréis vuestra capacidad en la unión y la hermandad, esa capacidad de crear. Digo que esto es tan solo un tímido principio. Y como ya conocéis, por la información que en más de una ocasión os hemos dado sobre abiótica, resulta mentalmente “imposible”, entre comillas, averiguar aquello que nos falta y que además no sabemos que nos falta, pero que en realidad nos hace falta[4].”

“Desgraciadamente, al nivel consciente, no todas las ideas llegan a quedar plasmadas de una forma clara y diáfana, en un sentido tal que puedan ser luego trasladadas a otros niveles de comprensión. En realidad, lo que se dice es lo que hay, lo que se entiende. Y de lo que se trata es de llegar a comprender lo que no hay y por lo tanto se desconoce”. Aprender a leer entre líneas.

En estos tiempos interesa avanzar a partir de lo que se desconoce, y lógicamente se ha de abandonar lo conocido para llegar a lo desconocido, partiendo lógicamente de lo conocido, pero sin atarse a él, más bien creyendo y fluyendo en lo desconocido.[5]


[3] Durante la celebración de la ceremonia de energetización de piedras, aguda, semillas, enseres, hábitats y mascotas, llevada a cabo el 18 de febrero de 2012, con ocasión de las Convivencias de Pachuca, México, se pudo obtener una fotografía de un cubo plasmático con un cilindro en medio, en cuyas caras inferior y superior aparece el sello de Tseyor. Este cubo se está desplazando en dirección a las piedras, para energetizarlas, pues la fotografía coincidió con el momento en que nuestro maestro Aium Om pronunciaba las palabras rituales.

[5] Al creer, creas la posibilidad de ser.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación.  Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

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