TSEYOR, Confederacion de Mundos Habitados de la Galaxia

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VIAJE A LAS ESTRELLAS – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 30

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

30. VIAJE A LAS ESTRELLAS

La clave de la teletransportación, ese viaje hacia un mundo o universo imaginario pero del todo real, ese traspaso a lo que ya se empieza a reconocer como micromundos, está al alcance de todos. Pensando, además, que será razonable que antes de que se visiten físicamente nuestras naves y mundos, el ser humano deberá reorganizar convenientemente su mente y arquetipos. Así, el primer paso que dar puede ser el conocer nuestros mundos a través de la extrapolación mental, de unos viajes imaginativos en el cosmos holográfico del fractal o micromundo. Tal vez sea complejo o difícil llegar a entender todo esto. Lo cierto es que no puede llevarse a cabo una relación física, como es la del tipo que estamos hablando, si antes no se cubren unos primeros espacios básicos de un nivel infinito, dentro de la conciencia cósmica que nos representa el propio fractal. Se debe ser muy consciente del trabajo a realizar y también de que todo se basa en una preparación adecuada de la mente. Me gustaría centrarme en el aspecto de las energías, del electromagnetismo, y poder así teorizar acerca de cómo nosotros y nuestras naves transgredimos ciertos espacios, trasladándonos a su vez a remotas zonas del cosmos, del cosmos holográfico cuántico. Podemos introducirnos someramente en la mecánica cuántica y hablar del fractal, como eje que va a servirnos para reorientar la mente hacia el contexto del infinito pequeño que, de algún modo, engloba toda la propiedad de un universo mayor o macrouniverso. Nuestras naves son muy sensibles a cualquier arquitectura cósmica y penetran en diferentes zonas dimensionales con mucha facilidad. Y preguntaréis, ¿cómo es posible que un elemento totalmente físico, un vehículo con una estructura concreta y tangible, pueda trascender diferentes espacios moleculares? Y, más aún, ¿cómo es posible que una nave o vehículo reticular con unas especiales macroestructuras, pueda llegar a desenvolverse en un espacio subatómico y prevalecer en sus mismas proporciones y densidades? Por supuesto, sería una de las primeras preguntas que cualquier neófito en la materia podría y debería de hecho plantearse, porque conociendo la magia de esa extrapolación, de esa miniaturización o empequeñecimiento microscópico, podría llegarse a comprender verdaderamente la composición molecular exacta y la base atómica de que se compone. Es más, la descomposición del elemento material mediante una adecuada formulación matemática y siempre desde la perspectiva atómica, llega a alterar todo un macroproceso para reconvertirse en igual proporción, en un vehículo subatómico. Por eso mismo se puede estar en el micromundo y observar las mismas particularidades e idénticas situaciones que en el macromundo. Por eso mismo también, podemos traspasar el umbral de una dimensión determinada, hacia otros puntos del cosmos en cuestión de milésimas de segundo. Ciertamente, es posible alterar atómicamente cualquier proceso físico utilizando adecuadamente las propias leyes cósmicas que, a su vez, intervienen en dicho proceso, y desembocar en una especie de túnel del tiempo. Y, por lo tanto, seguir circulando en distintas frecuencias o traspasos dimensionales o vibracionales. La tridimensionalidad, como composición energética que es, permite que se alteren sus elementos en base a una sabia concepción geométrica y matemática y, por supuesto, con una mente abierta al mundo imaginativo y creativo.

nave con firma

Pensamiento Unificado

“Así, nuestro pensamiento de introspección deberá ir dirigido siempre a la globalidad, al componente Unitotal, y esto, ¿qué va a significar en nosotros? Sencillamente va a representar que nuestros pensamientos, nuestras acciones, nuestro comportamiento, incluso aquí en este espacio tridimensional, será global, será con un pensamiento de unificación, y llegaremos como consecuencia de ello al hermanamiento. Al llegar a este punto en el cual el hermanamiento forma parte de nuestro pensamiento, es cuando realmente entendemos, el porqué la unión significa hermanamiento, el porqué desde la más pequeña partícula atómica de nuestro organismo, y del Todo, es, a su vez, correspondida y retroalimentada por el Todo”. Shilcars

Nota: En ciencia a esto se le conoce como “Teoría del campo unificado”

Como no entendía muy bien todo esto, y quería experimentarlo, pregunte y me contestaron los HM:

Pensar en beneficio, no de un colectivo, no de una nación, sino del cosmos. Nuestro pensamiento, comportamiento, palabras y acciones deben de ir enfocados a la universalidad.

Eso me llevo a la reflexión y me pregunte

¿Que he hecho por el grupo? Nación?[1]

R: investigar, indagar, entregarme al 100, enfocar todos mis trabajos y mi fuerza a eso, a favorecer la unión, la comunicación, la fluidez y la retroalimentación entre los elementos de mi nación, y expansión de amor y conciencia, favoreciendo el despertar.

Enfocándolo a lo universal

R: investigar, indagar, entregarme al 100, enfocar todos mis trabajos y mi fuerza a eso, favorecer la unión entre civilizaciones, mundos, multidimensiones, favoreciendo la comunicación, adaptación, fluidez, retroalimentación y expansión de amor y conciencia, favoreciendo el despertar universal.
Seguí reflexionando en cómo lo he aplicado y podría aplicar a partir de ahora

¿Cómo lo he ido realizando en lo particular?

Caminando, confiando, pensando, pidiendo desde el interior. Siempre traigo en mi pensamiento al grupo, a los hermanos.

¿Cómo realizarlo en lo universal?

Caminando, confiando, pensando, pidiendo desde el interior. Siempre traer en mi mente y mi corazón a la universalidad. Sabiendo que mis acciones repercuten en el universo.

Mi conclusión

Para poderlo realizar, tengo que conocer todo lo que engloba el universo y cada elemento de ser posible. Luz, vacío, nada y todo, micropartículas y buscar la forma de unirlos, interconectarlos a través del amor, tratándoles con respeto y sin mesclar. Ya que cada elemento por insignificante que pudiera ser es necesario para que todos crezcamos y evolucionemos equilibradamente, ya que el avance de una pequeña micro partícula es el avance de otra, ya que  empuja a otra a subir al siguiente escalón en la espiral evolutiva infinita cósmica.

Una muy buena aportación de uno de mis tutores y amigos del grupo (Sirio de las Torres)

Gracias Apuesta, por compartir tu trabajo y tu experiencia.

Permíteme añadir lo que me ha llegado al seguir tu pensamiento, que me ha gustado mucho. Y lo hago ensamblado con lo que siempre pensé al hablar de pensamiento unificado:
 
Este pensamiento parte de un anhelo por llegar a un determinado punto cuya solución es de interés común. Por lo tanto habrá unos pasos que son 1) exposición del asunto, 2) exposición de opiniones y posibles soluciones, 3) debate, 4) negociación -en la cual hay que saber ceder siempre en favor de llegar a la solución-, 5) redactado de la solución definitiva, satisfactoria para todos -que calificaríamos como de “dentro de lo que cabe para uno, pero ideal para todos”-.
 
Claro, si somos dos, es fácil confiar en el otro -nunca conoceremos bien al otro- y pensar que si se pone en marcha dicha solución, no aparecerán problemas a posteriori. Claro, aquí juegan factores egoicos encontrados y emociones positivas en favor de una solución, que hacen que a veces uno firmaría con los ojos cerrados. Si hay amor, hay confianza, que a veces es en exceso. Y de ahí los fracasos que ocurren a veces.
 
Si se trata de trasladar esta idea a un grupo, el grado de confianza disminuye, porque hay más incertidumbre. Aquí hay que empezar a hacer un esfuerzo para desapegarte de tu ego y ceder en favor de una solución que no ves clara. La confianza queda muy condicionada. Claro, siempre cabe la no implicación y la crítica posterior si las cosas no van como uno esperaba, incluso la salidad el grupo. Aquí juega, además, la expectativa de cada uno, que puede estar también muy fuera de una unidad. Porque lo de ideal para todos, ok, pero si no lo es para uno… aqui juega el grado de egoismo de cada uno, también.
 
Y si hablamos de un colectivo, del país, del mundo, del universo, el problema se amplía. Nos cuesta mucho prescindir de apegos personalistas y pensar en el beneficio universal. Pero sobre todo, pensando en que nuestras acciones repercuten en el universo, cosa que nos cuesta mucho acordarnos de tener en cuenta… en realidad no nos lo creemos mucho, sino, no seríamos tan egoistas que es equiparable a lo de pensar salirse del grupo. Pues serlo repercute igual de negativamente en el universo que en uno mismo. Por esto vamos como vamos. 
 
La única solución está en el amor. Si no se enfoca desde una base amorosa, cualquier solución fracasará. Y no puede ser un amor intelectual-racional, sino verdadero, de corazón, de aquel que nos mueve a decir siiii, prescindo de mi ego… de mi idea…, etc.
 
Besos
 Sirio

Otra buena aportación de Sublime Decisión La PM

Desde que entre a tseyor, lo primero que me lei fue un comunicado donde nuestro hermano hablaba  sobre la globalidad.

Donde nos decia que debiamos enfocar todos nuestros propositos a esta, y seria asi como lograriamos  alcanzar lo que nos propusiesemos, siempre pensando en un objetivo comun y trabajando desde la unidad que es lo que somos.Seguimos hablando de unidad, y algunos nos proponemos metas de alcanzar o  unir  hermanos.  Olvidando que esta unidad siempre esta siempre existe y lo unico que necesitamos es recordarlo.  Que no se puede semprar en parcela ajena. Que solo limpiando de yerbas nuestra propia parcela, lograremos sembrar y dar fruto.

Somos esa unidad, mas nos empenamos en pensar que no es asi.

Si cada uno de nosotros  anhelamos trabajar por esa unidad, hay que hacerlo  empezando por uno mismo,  desde el no pensamiento.

Si seguimos dandole fuerza a ese pensamiento de desunion  y repetimos una y otra vez que estamos  desunidos,   que sera lo que lograremos?

Se que hay  sectores de tseyor  en el mundo  donde se ocupa que  el pensamiento de unidad se propague. Mas  la tarea primera es la  unidad con uno mismo.

Si esta se consigue, entonces y solo entonces  lograremos  ser  cual verdaderos muul, propagadores de la energia amorosa que lograra el cambio en los demas sin mas, cual contagio amoroso.

Mi amor in crecendo para todos
Sublime decision la pm.

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Sirio De Las Torres Una mente debe comprender Y DE HECHO COMPRENDE a la globalidad entera. Otra cosa es que seamos conscientes de ello, pues de momento nos quedamos con la creencia pendiente de comprobar. Y este e nuestro camino precisamente. 

Linda Mares – Sublime Decisión La PM:  Nos damos cuenta que se ha vuelto consciente, cuando empezamos a ver todo lo que existe en este mundo de ilusión como parte nuestra, como un escenario creado por nosotros mismos y trabajamos con el en nuestra retroalimentacion, cuestionándonos  por que esto se sigue presentando y repitiendo en mi escenario virtual? Por ejemplo. Todo tiene un propósito  nada es casual. Cuando lo comprendo y trabajo con ese escenario en mi propia parcela, que no es otra cosa mas que nuestro interior y limpio de hierbas y basura, entonces puedo sembrar bellas flores. Entonces, es cuando acepto con bondad y empatia a mi hermano y lo que me haya estado proyectando a travez de su espejo, desaparece. Hemos de sanar nuestro corazón, pues es en lo adimensional, donde la alquimia se realiza.

Lidia Moraga Yáñez – Calculo Tolteca PM:  la vida es tan simple que de simple no la vemos, porque como tenemos más de una neurona, cada una quiere tener la razón. Cuando no perseguimos la razón, ya está , entendemos que cada cual tiene su parte.

Linda Mares –  Sublime Decisión La PM: Por ello nuestro hermano Sirio habla de las creencias pendientes de comprobar. Cuando uno no ha comprobado en su interior, objeta todo lo que el otro expresa, le parece que el otro habla de algo distinto. Cuando uno comprueba en su interior, no lo hace, pues reconoce lo que es verdad, no importa como sea expresado. No es este el caso. Los tres nos expresábamos sobre el mismo tema.Solo nos completamos. Bendiciones y besos querida Calculo.

Sirio De Las Torres Así es, todo está en descubrir la unidad que somos.

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TSEYOR

  • Mis queridas hermanitas y hermanitos de México  que gratos recuerdos de las convivencias de Monterrey donde con amor pudimos decirnos lo que nos gusta y lo que no nos gusta de cada uno de nosotros sin molestarnos ni incomodarnos,fue un taller de espejos aleccionador. Tsmbien demostramos lo que es convivir en hermandad, y que eso de la unidad de pensamiento tienen mucho que ver con el vivir en el aqui y el ahora, que es lo mismo que la autoobservacion y el adquirir consciencia. Especial
  • Gracias Apuesta Atlante pm……UNIDAD….. y esa unidad solo esta en nuestro silencio profundo……y desde alli se expande por los campos morfogeneticos sin distorsiónalguna… AMOR PLENITUD

Para cerrar

Y este nos une en un abrazo cósmico en el que da cabida a todo aquel que busca la verdad en su corazón.

Todos los signos convergen en este sol central, tal como está dibujado en la figura, que es muy válida. El sol siempre ha sido el símbolo de la Unidad. Todos los signos, cada uno converge en la Unidad, junto con todos los demás. Sirio

 


[1] A raíz de que en una intervención de Shilcars donde nos contesta diciendo que México es todo el mundo y que debemos de pensar en la globalidad.

El Amor, la renuncia y la partícula – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 29

Fragmento del libro original

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29. El Amor, la renuncia y la partícula

 

Y el Amor, ese Amor al que me estoy refiriendo, ¿qué significa? Sin duda significa renuncia, pero ¿renuncia a qué? Renuncia a estimar como no propias nuestras pertenencias, por ejemplo. Nuestro trabajo debe ir destinado a la entrega, puesto que nada nos pertenece a no ser nuestra propia felicidad. Y, sin duda, nuestra felicidad se ve coronada cuando olvidamos nuestro sentido de la posesión, como nuestros ahorros o nuestro futuro de cara al día de mañana… Cuando nos olvidamos de toda prenda, de todo concepto, de todo objeto material. Cuando renunciamos a todo, excepto a nuestra propia felicidad. Y esto y todo esto a que me estoy refiriendo ¿qué significa? Significa indudablemente que el camino de la felicidad, de la paz, de la armonía, del crecimiento interior, está en no creer en nada material, en no anhelar nada material, nada físico. En la necesidad de llenar ese espacio que ocupa la energía egoica de una posesión, o de un sentido de posesión, y ubicar en su lugar el sentido de la Nada, eso es, de la Espiritualidad. En otras palabras, el camino espiritual se va a dignificar con un trabajo de exploración interior, de autoexploración. Y en su deambular se verá provisto ante todo de un trabajo mental, de un esquema mental adecuado. En realidad, también, el trabajo deberemos hacerlo en una escala superior de pensamiento, y la clave, la situación exacta de nuestro planteamiento o ubicación, está en la partícula. Cuando hablamos de partícula, estamos hablando de pensamiento trascendente. ¿Dónde ubicamos a la partícula? Sin duda en el pensamiento. Porque, ¿qué es la partícula? La partícula es la traducción exacta y mimética de un planteamiento adimensional. Claro, un planteamiento adimensional es un pensamiento que no está dentro de las coordenadas tiempo-espacio. Y entonces, una partícula es vibración y para alcanzar ese estado de vibración lo vamos a recorrer y asimilar a través de un pensamiento. Primero, puede ser un pensamiento inducido, o, para entendernos, a nivel de ensoñación, de un sueño, de una premonición o pensamiento premonitorio, pero en realidad no es más que un pensamiento a un determinado nivel. Por hoy, lo único que dejaría claro es que a través del pensamiento podemos estimular ciertas áreas o zonas neuronales. Y a través del pensamiento, como digo, alcanzar a vislumbrar la suma de pensamientos que en cada instante o acción en el tiempo, pueden estar presentes y patentes en nuestro propio pensamiento. Porque ello significa que dichos pensamientos están en ese momento al abasto de nuestra percepción. Y lo importante es alcanzarlos de una forma indudablemente trascendental. Llegará el momento en que nuestro pensamiento deba sufrir una dislocación, un desmembramiento, un paralelismo. Y habremos de entender, simultáneamente, dos planteamientos diferentes dentro de un mismo espacio tridimensional: el pensamiento subjetivo tridimensional en una área totalmente lógica y determinista y, al mismo tiempo, comprender el mensaje que pueda llegarnos vía partícula, vía pensamiento, a través de un viaje adimensional simultáneo con la tridimensionalidad.

La realidad y la ilusión – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 27

Fragmento del libro original

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27. La realidad y la ilusión

 

LA PARTÍCULA COMO PENSAMIENTO TRASCENDENTE
Antes hablamos de la partícula y dijimos que la misma es inalcanzable en este plano tridimensional. Con ello, insinuamos que todo es una ilusión de los sentidos, una figuración, un teatro de la vida sabiamente representado, pero inalcanzable por cuanto es irreal. No es tangible. Y esto ¿qué quiere decir? Pues en realidad nos indica que estamos ante la visión estereotipada de una imagen virtual y, como tal, inalcanzable en todos sus aspectos. Aunque sin duda nos sirve para la experimentación. De la misma forma que nos sirven los sueños para ir aprendiendo de esta rocambolesca vida ilusoria, lo mismo sucede con la vida ordinaria, con esta experiencia vital dentro de la materia. Es en realidad una pura ilusión y a la que debemos darle únicamente su valor como puro aprendizaje. Pero nunca darle el valor fundamental que el caso requiere por medio de una vida espiritual. Puede entenderse fácilmente que lo que no sea un día entero, felices y sonrientes, es un día perdido. El termómetro que nos va a guiar por el transcurso de nuestra existencia es muy simple y se llama sonrisa, paz, tranquilidad, alegría, ilusión, imaginación. Si nuestro día es incierto, inseguro, si nuestra vida está alterada, si nuestros recursos energéticos están mermando a medida que pasan las horas y llegamos a la noche, al descanso, exhaustos, esto quiere decir que aplicamos muy pocas veces la autoobservación. Ved cuán fácil puede ser llevar una vida ordenada y al mismo tiempo evolutiva y de perfección. Es muy sencillo. Primero, lograr la alegría, la sonrisa, la expresión de júbilo, de felicidad y luego entrará de lleno en vuestra vida la capacidad para razonar, pensar objetivamente, y resultará la vida en sí como una experiencia grata y especialmente evolutiva. Podríamos hablar de algunas cuestiones acerca de la dinámica del movimiento ondulatorio, de la cuántica en el sentido del fractal y de la proporción, y llegar a conjeturar unas determinadas estructuras básicas de comportamiento molecular. Las mismas, pueden ayudarnos enormemente en nuestra labor diaria de observación interna, y por demás capacitadora, para llegar a comprender en realidad el objeto de nuestra existencia aquí y ahora. Debemos comprender que el aquí ahora, el presente, es lo único que disponemos: nuestro presente. Porque no existe pasado ni futuro. Es todo un presente eterno el que podemos modular adecuadamente y llegar a espacios insospechados de progreso y de perfeccionamiento.

El movimiento ondulatorio y la felicidad- Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 28

Fragmento del libro original

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28. El movimiento ondulatorio y la felicidad

 

En la dinámica del movimiento ondulatorio, se establece un cierto requisito cual es la causa y efecto de un orden principal o apriorístico, que determina que toda subida tiene una bajada, que el más cumple su proporcionalidad con el menos, que el bien y el mal forman parte de la dualidad intrínseca, es decir, de la Nada, o que el positivo y negativo únicamente pertenecen a un área de comprensión en la cual modular el correspondiente o característico espacio determinativo. A partir de ahí podemos designar a cada cuestión o problema suscitado un orden. O mejor dicho, un normal proceso vital que ha de llevarnos a la armonía, a la comprensión, a la felicidad. Estamos hablando de felicidad, cosa harto difícil en un ambiente en el que reina el desconcierto, la angustia, la inflexibilidad, la incomprensión, la animosidad y, por encima de todo, el egoísmo por la supervivencia. Claro, es difícil desentrañar una relación diáfana, clarificadora y objetiva, cuando nuestro estado mental permanece en el ostracismo.

Cuando nuestra angustia vital está supeditada al mantenimiento de unas estructuras y posicionamientos sociales que, en modo alguno, nos ayudan en la realización de nuestros objetivos. Pero ¿cuáles son nuestros objetivos? ¿Nos hemos planteado alguna vez cómo es en realidad o cómo debe ser en realidad nuestra existencia? ¿Nos hemos planteado de una forma interna, individual, personal, íntima, cómo queremos vivir este presente eterno? Porque si en ningún momento u ocasión nos hemos planteado la manera de vivir adecuadamente nuestra existencia, es lógico que no tengamos una idea clara de nuestros objetivos y del sistema de vida que debemos llevar personalmente. Por eso es importante, ante todo, analizar debidamente nuestras estructuras mentales, nuestros valores, nuestras aptitudes y actitudes, para llegar a concretar y a ultimar un estilo de vida acorde con nuestras inquietudes más profundas. Es lógico que determinemos exactamente cómo queremos vivir y cómo alcanzar las metas propuestas al nivel espiritual. Que en ningún modo se asemejarán a planteamientos subjetivos, como puede ser una relación vivencial plena de satisfacciones. Aunque tampoco estamos hablando de circunstancias adversas que puedan llevarnos a la frustración, al desengaño, a la angustia para, a su vez, remontar el vuelo y aislarnos completamente de ese mundo revuelto de incomprensión, de angustia de miedo. No se trata de eso. Se trata de que evitemos, en lo posible, entrar en una dinámica de negatividad, de ocultismo, de estudio esotérico, para alcanzar una preparación psicológica y mental determinada. Del estudio de las funciones abióticas, o también, del estudio en la dinámica psicológica a nivel trascendental a través de largos, penosos y dudosos resultados digamos de tipo psicológico o de trabajo interno superior. Se trata simplemente de saber vivir de una forma sencilla, alegre, confiada. Este último sistema de vida es, para mí, el más difícil y más complejo. Y, aunque en realidad pueda parecer muy sencillo y fácil de alcanzar, es muy difícil llevar una vida alegre, confiada y por otro lado predispuesta a la negación, a la renuncia. Es muy difícil no apegarse a la economía de mercado, a los favores que pueda proporcionarnos una ordenada, equilibrada y justa sociedad. Es muy difícil renunciar a ciertos privilegios. Por eso, porque es muy difícil llegar a alcanzar esos últimos objetivos, es por lo que no somos o no nos sentimos alegres y confiados. Por eso mismo nuestro rostro no refleja la alegría y la felicidad. Porque la alegría trae la felicidad y esta última no es inalcanzable. Es alcanzable y poderosamente perteneciente al género humano. Porque no olvidemos que el Hombre es el único capaz en la Creación de sonreír, de reírse de sí mismo. Es un acto indudablemente de inteligencia superior. Y teniendo la capacidad de reír, ¿por qué el Hombre arruga su entrecejo y cultiva una imagen de víctima, cuando en realidad es el rey de la Creación? Amigos, creo que deberíamos aprovechar la ocasión que nos brinda este mismo espacio tridimensional para agradecer, en todo momento, a la Sabia Inteligencia que ha dispuesto nuestros cromosomas de tal forma, que nos permite avanzar por un camino de comprensión para ser o llegar a ser felices. Pero olvidamos siempre la valija importante de la metafísica, de la relación causa y efecto, de la necesidad imperiosa de un trabajo espiritual. Y sí, realmente es posible alcanzar la felicidad. Que la felicidad es sinónimo de paz, armonía y, sobre todo, de un auténtico trabajo de interiorización. Dicho trabajo no es del todo inaccesible cuando ponemos en ello la capacidad de comprensión. Y esa capacidad la disponemos a raudales y con la suficiente energía capaz de remover cualquier cimiento o partícula en la que sustentarnos. E indudablemente llegar a recomponerlo por nuestro propio esfuerzo de comprensión, por nuestra voluntad de cambio y, sobre todo, por el Amor que pongamos en todo lo que nos rodea.

Regeneración y vibración – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 26

Fragmento del libro original

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26. Regeneración y vibración

 

Y pregunto, ¿cómo vamos a conseguir dicha regeneración y que nos permita multiplicar progresivamente nuestro estado vibracional, teniendo en cuenta que dicho estado no será modificado por deseo, técnica o mecánica alguna? Bastará con aplicarse en la creencia de la propia imaginación creativa que nos sustenta. Si sabemos que en determinadas circunstancias nuestra mente actúa de coordinador y sensibilizador de alteraciones cromosómicas, estaremos preparados para entender que la autorrealización del Ser, que la dignificación de nuestro estado evolutivo, dependerá única y exclusivamente de nuestro saber. Y, aunque de sabios es reconocer que no sabemos, en este principio estriba la necesidad de saber y de llegar a comprender, algún día, la importancia de un elemento como puede ser la propia vibración. Y, ¿qué entendemos o podemos entender por vibración? Necesariamente ese estado de plenitud, de paz, de sensación de felicidad, de amor, de alegría, de ilusión que a veces nos embarga. Esa paz que nos permite un estado contemplativo y sin interferencias de pensamiento alguno. Sensación que nos lleva a comprender la auténtica felicidad que proporciona un estado sin estado alguno. En la felicidad que puede proporcionar un estado absoluto de quietud. Algo muy difícil por cierto en las circunstancias como las que actualmente estamos viviendo y progresando. Sin embargo, también hemos de llegar a comprender que el cromosoma, como fiel institución de unos arquetipos previamente fijados por una ley inexorable, cual es la evolución universal, está contemplado asimismo por una reacción intermitente y, por lo tanto, en un espacio intermitente en el que a pesar de realizar una acción y reacción permite una extrapolación. En dicha extrapolación vamos a hallar el contenido real de la Nada. Y en el supuesto de llegar a comprender esa intermitencia, podremos experimentar la completa utilidad de nuestro pensamiento. Siempre referido a un pensamiento trascendente, que influye en el universo holográfico, generando en sí mismo una relación causa y efecto. Entonces la solución se brinda por sí misma: si establecemos la causa hallaremos un efecto y, por lo tanto, activando ciertas causas, originariamente en un espacio adimensional, podremos aligerar unos efectos o invalidar unos determinados efectos que, por ahora, inciden no positivamente. Así pues, habremos de llegar a un estado contemplativo o proceso de no pensamiento, en donde poder programar y reestructurar arquetipos.

Además, lo más importante si cabe es que mentalmente podemos navegar por un espacio adimensional, tan solo procurando establecer el debido equilibrio y equidad. Sin asomo alguno de deseo. Y tan solo anhelo por alcanzarlo. Como resumen de todo ello, decir que podemos llegar a divisar un horizonte clarificador si tenemos en cuenta tres aspectos: 1.- La autoobservancia de unas determinadas reglas evolucionistas, siempre desde el punto de vista adimensional o tetradimensional. 2.- Regeneración cromosómica y adeneística a través de un pensamiento trascendental. Inducción que vendrá dada por nuestro pensamiento puesto en un área adimensional, que va a procurar justamente la causa que derivará en un efecto tridimensional. 3.- Crear un nexo de unión con la espiritualidad. Que significa trascender un espacio a través de un pensamiento trascendente, en una esfera de conocimiento superior. Equilibrando, de hecho, todo un proceso tridimensional o físico, ya que de algún modo podría invalidar si este no fuera el caso, dicho proceso tetradimensional.

La autorrealización del Ser y los procesos mentales – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 25

Fragmento del libro original

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25. La autorrealización del Ser y los procesos mentales

 

En anteriores comunicados hemos hecho referencia al cromosoma. Del gen como partícula de material genético que determina la herencia. Hemos hablado, también, de una cierta limitación en la composición cromosómica y adeneística del Hombre, aunque dichos efectos solo son temporales. Sus arquetipos están diferenciados del común proceso humano interestelar. Es de destacar que la fase de autorrealización del Ser trata de la transformación de impresiones, emociones y de organizar el necesario estado vibracional. Ahora bien, si tales procesos son solo observados desde el punto de vista de la intelectualidad, dicha postura nos puede representar una difícil solución y, por lo tanto, una negación de nuestra propia capacidad de resolución. Realmente, la transformación de nuestro esquema mental puede originarse por medio de un proceso vibratorio que nos dará la clave de toda incógnita y de la magnificencia de la propia inteligencia regeneradora. Estamos hablando de una inteligencia subliminal que, como seres humanos, llevamos intrínsecamente en nuestro interior mental. Nuestra mente, al igual que un fiel espejo que refleja nuestra imagen tridimensional, actúa en doble dispersión permitiéndonos un estado completo de comprensión y de reafirmación de nuestra propia esencia evolutiva. Tendremos también constancia del estado hipnótico o virtual en el que nos movemos por este espacio tridimensional. De alguna forma modificable cuando se saben usar las claves necesarias o convenientes. Pudiendo señalar que la regeneración de nuestros cromosomas, de nuestro sistema adeneístico, dependerá en mucho de nuestra vibración

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