TSEYOR, Confederacion de Mundos Habitados de la Galaxia

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Limitaciones – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 23

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

23. Limitaciones

guia estelar Icotrem tseyor

Por más que añadamos a la cuestión intrínseca de la relación causa y efecto, nunca podremos llegar a comprender del todo el significado de la yuxtaposición de dicha coexistencia, porque acaso estamos imbuidos por un pensamiento enclaustrado en una dinámica dimensional determinada y, acaso también, se nos procura un cierto espacio reticular con el que aprovisionarnos adecuadamente de conocimiento, de sabiduría y de inteligencia, derivada asimismo de un proceso evolutivo a un nivel de pensamiento y razonamiento. Por esa misma cuestión no podemos dictaminar exactamente cuán largo fuera el estudio de la teletransportación a un nivel de micropartícula, como tampoco podríamos llegar a ordenar debidamente un proceso absoluto a través de un pensamiento tridimensional, sea en la vibración que sea o en la dimensión que sea, porque en ese caso concreto, la propia limitación del pensamiento subjetivo nos limita para llegar a comprender, en toda su exactitud, todo proceso cuántico que sigue a una formación molecular. Formación molecular que independientemente de su posicionamiento en una determinada vibración, se aplica debidamente hacia un contexto mucho más amplio. Por cuanto la infinitesimal trayectoria casuística de cuestionamientos, provee al razonamiento de una limitación. Así pues, podríamos considerar inexactas cualquiera de las teorías sobre la relatividad, sobre la conductividad, sobre el movimiento y, en especial, sobre la particularidad específica de una masa comprendida en un vacío absoluto o la Nada. Por cuanto este mismo volumen limita por sí mismo cualquier apreciación intelectual. La llamada casuística de las coordenadas cuánticas, no merece por el momento mayor aplicación que la consabida yuxtaposición en un proceso mayúsculo o macrocósmico. Y por ello, en función de dichas alternativas, podemos aligerar nuestro pensamiento y vaciar aquellas partes de oscurantismo, dando cabida a la clarificación. Eso sí, clarificación limitada precisamente por los propios arquetipos impuestos en una determinada o determinativa composición de factores adeneísticos que, inteligentemente, han sido diseñados precisamente para poder corresponder debidamente en este proceso de causa y efecto. Y al efecto de no interferir en procesos de pensamiento paralelos o de dimensiones paralelas, en un espacio infinito. Por eso sugerimos que hagáis todo lo posible por mejorar el rendimiento de vuestra capacidad razonadora. Porque en definitiva no se trata tan solo de mejorar adeneísticamente, o sea, activar ciertas neuronas del pensamiento que puedan actuar debidamente en un proceso holográfico, sino porque además os va a proporcionar la debida independencia. Junto con la comprensión de determinados factores que pueden incidir, necesaria y vigorosamente, en todo un proceso cuántico y por demás holográfico. Que esto significa, también, establecer mayores lazos de relación entre ambas culturas. Es necesario que hagáis un doble esfuerzo y sepáis direccionar adecuadamente la nave de vuestro pensamiento, de vuestras acciones, de vuestras actitudes, de vuestra dedicación. Y emplearos a fondo porque es una carrera cuyo único objetivo es establecer un cierto paralelismo para que puedan fluctuar debidamente, y de forma intermitente, todas cuantas cuestiones dimanen de un proceso clarificador y por demás de hermanamiento cósmico. En pura lógica entenderéis que no os va a ser fácil llegar a ese punto de compenetración. Precisamente por energías que en estado latente actúan y fluctúan en vuestro pensamiento, en vuestra mente, alterando un proceso de dedicación absoluta e íntegra. Y por demás lo retrasan obligando a aminorar un paso, simbólico, pero totalmente necesario. Y esto solo lo podréis superar si accionáis debidamente vuestro sentido de la autoobservación. A nosotros nos es imposible poder alterar de alguna forma vuestro ete oillas kaa, poue es precisamente ese el estímulo necesario que precisáis para salir de esta especie de túnel de oscurantismo. Y precisamente por ello, para reforzar vuestra capacidad intelectual y psicológica, la vida, la existencia, las claves propias de la existencia tridimensional, utilizan dichos argumentos para retrasar y poder comprobar vuestro direccionamiento, capacidad, voluntad y actitud ante un cambio de dicha naturaleza. Podríamos decir que es la propia naturaleza orgánica que previendo un cambio trascendental en vuestra situación psicológica, altera todo un proceso colaborando en la penetración de alteraciones, digamos de sentido negativo, que en el fondo no lo son, pero sí afectan a vuestro desarrollo futuro y por demás de unión o hermanamiento planetario.

Partículas de la causa y el efecto – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 19

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

19. Partículas de la causa y el efecto

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En el microcosmos se hallan determinadas partículas subatómicas que interfieren ciertos procesos de transformación espiritual. Dichas partículas aparecen con una carga energética doblemente interpuestas con un proceso aleatorio y que significativamente atraviesan un espacio adimensional para permanecer de alguna forma en el hiperespacio y desembocar en una relación causa y efecto, contraria a la general aplicación con la que se establece la trayectoria energética del electromagnetismo. Son fuerzas epicéntricas que señalan cuestionamientos determinados pero que procuran o producen determinadas circunstancias contrarias a la fuerza electromagnética, digamos positiva. Así, la creación de estas dos fuerzas en un espacio adimensional crean el espacio cero, crean la nada. Por eso es importante conocer siempre a través de qué camino avanzamos. Si en el de las fuerzas epicéntricas de signo positivo, o en el de las de signo negativo. Porque las dos parecen adecuadas, las dos son necesarias y las dos nos van a llevar al infinito, al cosmos infinito o absoluto. Pero unas, las primeras, nos van a llevar a través del camino de la comprensión, de la clarificación, de la iluminación, y las otras por el camino de la oscuridad, de la negatividad, de la ignorancia. Así pues, tengamos en cuenta siempre poder iniciar los trabajos en concordancia con nuestro propio ser interior y con las necesidades reales y sinceras que experimentemos en nuestra interioridad. Pero ante todo con la necesidad de poder servir a la energía, de poder servir a los demás. Podemos adquirir mucho conocimiento, pero este debe trasladarse a los demás no como una obligación, no como migajas de pan que se entregan o de las sobras, sino como el de una auténtica entrega, que más bien debe considerarse como participación. Debemos ser lo suficientemente generosos como para saber dar sin esperar nada a cambio. Debemos comprender que nuestro conocimiento no es nuestro conocimiento, es el conocimiento de los demás, es el conocimiento del Todo y, por lo tanto, nada nos pertenece y mucho menos el conocimiento del Todo. Si acaso, aprovechemos ese caudal de energía que nos propicia el propio conocimiento absoluto, para servir de canal o conducto distribuidor hacia las demás ramificaciones o espacios estancos pero comunicados entre sí, como vasos comunicantes, para que la energía pueda fluir favorablemente y de forma continua sin necesidad de cambios drásticos o interrupciones que pueden llegar a distorsionar el fluido energético necesario en todo el macrocosmos. Si tenemos en cuenta que todo lo que vamos aprendiendo y generando a través del uso de la razón, de la reflexión, de la comprensión y tenemos cuidado en mantener esa calidad de pensamiento que he dicho, no habremos de tener otro esquema de pensamiento que no sea el de estar en una determinada posición positiva dentro de un holograma de iluminación, de esclarecimiento y de conocimiento profundo. En cambio, si olvidamos esta sencilla premisa de servir únicamente como portadores o transmisores de la energía, vamos a ir desembocando en un espacio oscuro, el oscurantismo ancestral, que nos va a llevar irremediablemente hacia un túnel de partículas de posicionamiento negativo y, por lo tanto, en un callejón de oscuridad. Yendo a formar parte de esa otra parte, valga la redundancia, totalmente necesaria también para establecer el debido equilibrio en el espacio cero, en el espacio adimensional, en definitiva en la nada.

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