TSEYOR, Confederacion de Mundos Habitados de la Galaxia

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Regeneración y vibración – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 26

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

26. Regeneración y vibración

 

Y pregunto, ¿cómo vamos a conseguir dicha regeneración y que nos permita multiplicar progresivamente nuestro estado vibracional, teniendo en cuenta que dicho estado no será modificado por deseo, técnica o mecánica alguna? Bastará con aplicarse en la creencia de la propia imaginación creativa que nos sustenta. Si sabemos que en determinadas circunstancias nuestra mente actúa de coordinador y sensibilizador de alteraciones cromosómicas, estaremos preparados para entender que la autorrealización del Ser, que la dignificación de nuestro estado evolutivo, dependerá única y exclusivamente de nuestro saber. Y, aunque de sabios es reconocer que no sabemos, en este principio estriba la necesidad de saber y de llegar a comprender, algún día, la importancia de un elemento como puede ser la propia vibración. Y, ¿qué entendemos o podemos entender por vibración? Necesariamente ese estado de plenitud, de paz, de sensación de felicidad, de amor, de alegría, de ilusión que a veces nos embarga. Esa paz que nos permite un estado contemplativo y sin interferencias de pensamiento alguno. Sensación que nos lleva a comprender la auténtica felicidad que proporciona un estado sin estado alguno. En la felicidad que puede proporcionar un estado absoluto de quietud. Algo muy difícil por cierto en las circunstancias como las que actualmente estamos viviendo y progresando. Sin embargo, también hemos de llegar a comprender que el cromosoma, como fiel institución de unos arquetipos previamente fijados por una ley inexorable, cual es la evolución universal, está contemplado asimismo por una reacción intermitente y, por lo tanto, en un espacio intermitente en el que a pesar de realizar una acción y reacción permite una extrapolación. En dicha extrapolación vamos a hallar el contenido real de la Nada. Y en el supuesto de llegar a comprender esa intermitencia, podremos experimentar la completa utilidad de nuestro pensamiento. Siempre referido a un pensamiento trascendente, que influye en el universo holográfico, generando en sí mismo una relación causa y efecto. Entonces la solución se brinda por sí misma: si establecemos la causa hallaremos un efecto y, por lo tanto, activando ciertas causas, originariamente en un espacio adimensional, podremos aligerar unos efectos o invalidar unos determinados efectos que, por ahora, inciden no positivamente. Así pues, habremos de llegar a un estado contemplativo o proceso de no pensamiento, en donde poder programar y reestructurar arquetipos.

Además, lo más importante si cabe es que mentalmente podemos navegar por un espacio adimensional, tan solo procurando establecer el debido equilibrio y equidad. Sin asomo alguno de deseo. Y tan solo anhelo por alcanzarlo. Como resumen de todo ello, decir que podemos llegar a divisar un horizonte clarificador si tenemos en cuenta tres aspectos: 1.- La autoobservancia de unas determinadas reglas evolucionistas, siempre desde el punto de vista adimensional o tetradimensional. 2.- Regeneración cromosómica y adeneística a través de un pensamiento trascendental. Inducción que vendrá dada por nuestro pensamiento puesto en un área adimensional, que va a procurar justamente la causa que derivará en un efecto tridimensional. 3.- Crear un nexo de unión con la espiritualidad. Que significa trascender un espacio a través de un pensamiento trascendente, en una esfera de conocimiento superior. Equilibrando, de hecho, todo un proceso tridimensional o físico, ya que de algún modo podría invalidar si este no fuera el caso, dicho proceso tetradimensional.

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