TSEYOR, Confederacion de Mundos Habitados de la Galaxia

Entradas etiquetadas como ‘fractal’

El Pensamiento trascendente y el pensamiento intrascendente – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 33

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

33. El Pensamiento trascendente y el pensamiento intrascendente

guia estelar Aluxpen tseyor

Recordemos que el átomo pertenece al Espacio Uno, que es el correspondiente al mundo tridimensional o físico y el fractal al Espacio Cero o mundo adimensional, imaginativo y absoluto, por el que transcurre a su vez un mundo físico tridimensional o Espacio Uno.

El fractal, si bien puede parecer que sigue un procedimiento muy complejo o complicado, en definitiva es muy sencillo. El mismo parte de una premisa importante y clarificadora, cual es poder equilibrar dos partes superpuestas de una misma realidad: materia y espíritu.

Por material podemos referirnos al pensamiento intrascendente, al concepto de causa y efecto, acción y reacción, blanco y negro, positivo y negativo, etcétera.

El pensamiento trascendente se da por añadidura cuando, a un nivel consciente, nos damos cuenta exactamente del grado de realidad o de irrealidad en el que vivimos. Por supuesto, que la Realidad se da al ser conscientes, en cualquier instante, del concepto vivencial o existencial.

Por otra parte, el pensamiento intrascendente deberá reconocer, algún día, que es intrascendente, que es ilusorio, que es circunstancial y, por lo tanto, predeterminado.

Y en ese momento, el ser humano alcanzará un grado de posicionamiento psicológico determinado, permitiéndole vislumbrar, como si de un gran fogonazo iluminador se tratara, que la realidad que está buscando en su vida, en su existencia, los porqués de su existencia, no existen. Tan solo tienen cabida en su ilusorio estado mental u oscurantismo secular.

Sin ese par de opuestos que forman parte de la dualidad universal, el mundo físico tridimensional no sería posible. Como tampoco tendría razón de existir el Espacio Cero y, por lo tanto, nada existiría para nosotros.

La pregunta es si el fractal actúa como consciencia para restablecer el equilibrio en la dualidad. La respuesta es sí, por cuanto el medio por el cual el fractal los armoniza es por la comprensión profunda, largueza, perseverancia, humildad, coherencia.

A partir de estas premisas, el fractal actúa por sí mismo en función de sus propias órdenes. Estas, lógicamente, han revertido a través de dicha lógica y coherencia, y de unas necesidades propias. Y que le son propias a través de su propia autoconsciencia.

En la moderna tipología cuántica, entenderemos que el fractal es el Bien Amado, el Absoluto, el Creador, el Omnipresente, Dios.

Podríamos participar de ese conocimiento, aquí y ahora, basándonos en conceptos superiores en razonamiento y exposición de ideas y hablar, asimismo, de matemática, de geometría, de altas cotas numéricas o algebraicas. En el fondo, todo cuanto pudiéramos enunciar, explicar, informar, referenciar, únicamente engrosaría vuestro conocimiento adquirido y este no es el caso, pues poco ayudaríamos en la comprensión profunda. Ciertamente y en el fondo, ese conocimiento ya lo poseéis.

De cualquier forma, iba a resultar muy difícil llegar a comprender el significado intrínseco de la propia intuición. Como también el origen de Dios o Absoluto y el significado de la Nada.

Podremos deducir, con ello, que habrá algunos aspectos en los que nuestra mente racional no tendrá acceso y, por lo tanto, mejor cesar en el intento vano de entender por ese medio. Ya que la búsqueda de dicha comprensión nos va a llevar por caminos laberínticos muy difíciles y retrasar así nuestro ascenso indefinidamente.

El equilibrio de los hemisferios cerebrales por medio del átomo, el fractal y la energía – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 32

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

32. El equilibrio de los hemisferios cerebrales por medio del átomo, el fractal y la energía

guia estelar Aluxpen tseyor

Estamos en vías de una apertura mental sin límites. Estamos en una época en la que es posible poder hablar del espíritu y de la materia, o de la espiritualidad, bajo el prisma del átomo, desde la física o mecánica cuántica y de su exponente más representativo como es el fractal.

Como particularidad más específica del átomo, decir que en él anida el don de la creatividad, el principio de la vida, la enseñanza gnóstica, el Todo, el Absoluto.

Bien es cierto que por ahora la única evidencia científica que tenéis del átomo es puramente deductiva. Sin embargo, observando el comportamiento de sus partículas, es posible conocer mejor el átomo por sus efectos sobre otras partículas y, a la vez, intuir los principios de la energía radial que se encuentra en todo el Universo.

Con respecto al fractal, este es un modelo de estructura con que la Naturaleza se sirve para procurar una transformación de nivel evolutivo.

Sabemos que las formas de los fractales son siempre réplicas de sí mismos, por lo que ampliando una de sus zonas seguiremos viendo la misma forma, y a una nueva ampliación, le seguirá la misma pauta, igual semejanza. Y cualquier parte de su estructura va a aparecer idénticamente igual a la estructura global.

Conocemos también que el cerebro humano consta de dos hemisferios. Uno, el intelectual, que es el del movimiento, el de la acción reacción. Y otro, el de la intuición, que es el del pensamiento trascendente, inspiración o creatividad en suma. Estos dos hemisferios forman parte de la dualidad del Universo, tanto del infinito grande como del infinito pequeño. En realidad, dichos hemisferios son la clave de la participación atómica a un nivel infinitesimal vía fractal.

A través del fractal y de la participación de la Energía que invade todos los cuerpos, tanto visibles como invisibles, se equilibra esa dualidad. La relación Causa y Efecto forma parte de ese simbólico par y nuestro objetivo en la vida es, sin duda alguna, el equilibrio para llegar a la comprensión profunda, a la creatividad, al Absoluto.

caracol

La partícula y el movimiento continuo – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 24

Fragmento del libro original

http://tseyor.org/biblioteca/libros/filosofia-cuantica-la-microparticula-como-pensamiento-trascendente.html

24. La partícula y el movimiento continuo

guia estelar Icotrem tseyor

EL TODO EN UNA PARTÍCULA
La magnitud de la partícula atómica es universal y, por lo tanto, asequible en cualquier lugar del espacio-tiempo. La misma está en todas partes, y aunque no sea propiamente un hallazgo el detectarla, sí podemos transportar todo su contenido hacía esferas superiores de conocimiento3 y recibir su información. Ya que cada una contiene toda la información universal o macrocósmica. La situación de una partícula en el submundo no tiene una posición definida porque a su vez está en todas partes y en ninguna y, por ello, la información podrá recabarse en cualquier punto de ese mismo espacio adimensional. Claro que las directrices las dictamina el propio Fractal, inteligentemente diseñado y participado directamente por la Nada, lo cual quiere decir dirigido por el Todo. Es un suponer que en el movimiento continuo (física del movimiento continuo en ausencia de campos gravitacionales) no existe paralelismo lo suficientemente clarificador como para recomponer una estructura molecular fehacientemente. Estamos hablando de concepto relativo y por lo tanto impreciso. Aunque es posible llegar a magnificar todo este proceso si tenemos en cuenta dicha particularidad. Por eso es que la dinámica del movimiento se ha de ver coronada por una experimentación a un nivel íntimo, espiritual, en un concepto adimensional donde la masa tiene un significado relativo, por cuanto es el movimiento continuo el que va a marcar la pauta concreta y específica de un determinado proceso. Un proceso en el que hallaremos toda la dinámica superpuesta, pero que en el fondo nos indicará con precisión una realidad constatable y de hecho verídica. Como también es posible dictaminar todo un proceso macrocósmico en función de dichas coordenadas, porque no olvidemos que lo que es abajo es arriba y viceversa.

Así, en el contenido del multiverso que es el comprendido en todo el macrocosmos, hallamos una fórmula específica y concreta, cual es la Ψ2 dimanante de las coordenadas cuánticas, que se reproduce a modo de reflejo y a través de la yuxtaposición del Fractal. Que esto significa también la medición y verificación in situ de cualquier alternancia. Por Ψ2 4 me refiero a la yuxtaposición de los elementos. Las coordenadas cuánticas dictaminan un proceso en el que se unen los factores adimensionales con los tridimensionales y entonces hallamos simultáneamente la realidad concreta y la relatividad de un mundo tridimensional. Por ello no es preciso, a la vez de que no es posible, detectar la partícula pero sí recabar su información en cualquier punto o instante del espacio. Porque en ese punto equidistante en el que las partículas atómicas se encuentran, cualquiera de ellas recibe toda la información y, por lo tanto, cualquiera de ellas es asequible al Todo y por tanto, también, obtendremos de una sola partícula la información precisa. De esta forma podemos transbordar toda la información si únicamente tenemos presente realizar las debidas correcciones o parámetros adecuados con los que interceder en dicha información. Interceptarla, asumirla y comprenderla convenientemente para que la misma nos dé información detallada y precisa de todo un conglomerado casuístico, en este caso holográfico. Sepamos diferenciar convenientemente todas y cada una de las circunstancias que envuelven nuestro pensamiento, porque este nos va a llevar sin duda alguna hacia la comprensión del macrocosmos tan solo con la suficiente transparencia con que actuemos. Ello quiere decir que la mente se pondrá en funcionamiento y diligentemente obtendrá la información precisa y requerida en cuanto sepamos accionar debidamente el control preciso, tanto como para engullir de alguna forma dicha conocimiento. Imaginemos que el conocimiento es una bola, un cilindro y en este, en su interior, se halla toda la información precisa. Imaginemos a su vez, que somos un pez que engulle dicha bola y la digiere. Y pasa por los conductos adecuados hasta el cerebro, en el que se descodifica la información recibida. Información que habremos de asimilarla, completarla y utilizarla debida y adecuadamente en función de nuestro saber y comprender. Saber digerir una información que por otro lado está patente y es constante a nuestro alrededor, y en nuestro interior psicológico. Y discernir adecuadamente qué tipo de información nos llega, auscultándola debidamente, para que la misma active todo un proceso neuronal, enriqueciéndolo. Es como un telar que funciona sobre la base de unos hilos previamente superpuestos, que se alternan en una línea de puntos prefijada o diseñada. Tejiéndose una tela en la que van inscritos unos dibujos que previamente el teórico de tejidos habrá dispuesto. Es así como vamos a ir aprendiendo y asimilando la información. Una información que ya ha sido diseñada previamente por Quien debe hacerlo. Y únicamente se trata de saberla interpretar y descodificar adecuadamente. La descodificación estará en función de nuestro conocimiento y sobre todo de las intenciones que se lleven a cabo y, en especial, conociendo previamente las claves o resortes que nos van a permitir la debida descodificación e interpretación de sus símbolos. En el macrocosmos existe toda la información, así como en el microcosmos, como fiel reflejo del macrocosmos que es. Por lo tanto, nos va a ser mucho más fácil acceder a ese microcosmos, por cuanto es un mundo imaginario, un mundo subatómico, en el que se tiene acceso a través del pensamiento trascendente. Así pues, lo que es evidente es que nuestro pensamiento habrá de acceder a determinadas esferas o frecuencias vibratorias. No siendo un intruso sino un invitado privilegiado al que se le van a brindar todas las oportunidades y facilidades precisas, para que pueda aposentarse debidamente y asimilar conocimiento en función, claro está, de su comprensión. Es un hecho evidente que el ser humano de vuestro nivel está preparado para asimilar mucho más conocimiento del que posee, y solo es preciso saber adornar el proceso mental adecuado con que acceder a dicha esfera de conocimiento y descodificarlo. Descodificar o descifrar un mensaje que por alguna razón es inteligible en una determinada intelectualidad o conocimiento preestablecido. Ello no quiere decir que el mensaje en sí, la información equivalente, no pueda traducirse debidamente y entenderse. Hablamos de un nuevo lenguaje, de un nuevo idioma, pero no de una nueva idea o concepto. Porque no estamos tratando de crear nuevas ideas o conceptos, sino que nos referimos a interceptar, interpretar, descodificar, traducir a un nivel intelectual, toda una información que se halla depositada adecuadamente en un nivel determinado y en el que es posible a través de una mente intelectual del nivel humano al que nos estamos refiriendo, llegar a sopesar dicha información y asumirla. Asumir una información que carece de cualquier interés interpretativo y no persigue otro objetivo que el de clarificar parcelas del pensamiento. Estudiar a fondo la dinámica humana y trasladarle a su nivel la información que precisa. Estamos en unos momentos clave de la formación psicológica. Estamos en unos momentos en los que se deben aprehender unas determinadas cuestiones que van a hacer posible que el ser humano pueda acceder a esferas de conocimiento superior. Porque ahora es el momento. Ahora es el estado ideal para ello. Estado ideal, porque las energías cósmicas, la confluencia de determinadas áreas energéticas cósmicas, están propiciando el acercamiento de mentes de vuestro nivel hacia un grado superior de conocimiento. Lógicamente no es posible evolucionar al nivel humano que estamos preconizando, por medio de un intelecto que acaso está sumido en un mar de angustia o tribulación. Porque tal estado se deberá a procesos de malformación de tipo mental, debido a errores psicológicos que marcan, limitan y barran cualquier actitud positiva evolucionista. No estamos hablando de un desarrollo material, ni de superpoderes, ni de clarividencia, ni de audiovidencia… Estamos hablando de una información que debe llegar hasta vuestra mente, y vuestros sentidos deben conformarla para asumir un nuevo planteamiento cósmico y planetario. En definitiva, se tata de domesticar adecuadamente las alteraciones mentales que vuestro pensamiento pueda producir dadas las actuales circunstancias planetarias y cósmicas. Y debidamente conformados en esa área de plenitud, de contemplación, de tranquilidad, esperar la información debida de un conocimiento superior. Que ello no quiere decir renunciar a nada ni a nadie, sino tan solo adquirir el conocimiento preciso. Porque con el mismo podéis tratar de aventajaros en este transcurso existencial hacia derroteros mucho más amplios de conocimiento, y como tales de comprensión.

 

3 En la micropartícula de nuestro propio pensamiento se halla todo el conocimiento, bastará extrapolar nuestro pensamiento para acceder a dicha información.

4 En la descripción de un átomo en el contexto de la mecánica cuántica, se sustituye el concepto de órbita por el de orbital atómico Un orbital atómico es la región del espacio alrededor del núcleo en el que la probabilidad de encontrar un electrón es máxima. Cada orbital tiene asociado un valor de Ψ2 y un cierto valor de energía.

Nube de etiquetas