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La partícula y el movimiento continuo – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 24

La partícula y el movimiento continuo

“La magnitud de la partícula atómica es universal y, por lo tanto, asequible en cualquier lugar del espacio-tiempo. La misma está en todas partes, y aunque no sea propiamente un hallazgo el detectarla, sí podemos transportar todo su contenido hacía esferas superiores de conocimiento y recibir su información, ya que cada una contiene la información universal o macrocósmica”.

“La situación de una partícula en el submundo no tiene una posición definida porque a la vez está en todas partes y en ninguna y, por ello, la información podrá recabarse en cualquier punto de ese mismo espacio adimensional[1]. Claro que las directrices las dictamina el propio Fractal, inteligentemente diseñado y participado directamente por la Nada, lo cual quiere decir dirigido por el Todo”[2].

“Es un suponer que en el movimiento continuo (física del movimiento continuo en ausencia de campos gravitacionales) no existe paralelismo lo suficientemente clarificador como para recomponer una estructura molecular fehacientemente. Estamos hablando de concepto relativo y por lo tanto impreciso. Aunque es posible llegar a magnificar todo este proceso si tenemos en cuenta dicha particularidad”. Ningún clon será exactamente igual al genuino.

“Por eso es que la dinámica del movimiento se ha de ver coronada por una experimentación al nivel íntimo, espiritual. En un concepto adimensional donde la masa tiene un significado relativo, por cuanto es el movimiento continuo el que va a marcar la pauta concreta y específica de un proceso, en el que hallaremos toda la dinámica superpuesta, pero que en el fondo nos indicará con precisión una realidad constatable y de hecho verídica. Como también es posible dictaminar todo un proceso macrocósmico en función de dichas coordenadas, porque no olvidemos que lo que es abajo es arriba y viceversa”.

 

“Así, en el contenido del multiverso que es el comprendido en todo el macrocosmos, hallamos una fórmula especifica y concreta, cual es la “y” dimanante de las coordenadas cuánticas, que se reproduce a modo de reflejo y a través de la yuxtaposición del fractal. Que esto significa también la medición y verificación in situ de cualquier alternancia”.

“Por “y” me refiero a la yuxtaposición de los elementos. Las coordenadas cuánticas dictaminan un proceso en el que se unen los factores adimensionales (espacio 0, inmanifestado) con los tridimensionales (espacio 1 manifestado) y entonces hallamos simultáneamente la realidad concreta y la relatividad de un mundo tridimensional”.

“Por eso es que no es preciso, a la vez de que no es posible, detectar la partícula pero sí recabar su información en cualquier punto o instante del espacio. Porque en ese punto equidistante en que las partículas atómicas se encuentran, cualquiera de ellas recibe toda la información y, por lo tanto, cualquiera de ellas es asequible al Todo y por tanto, también, obtendremos de la partícula la información precisa”.

“Así, podemos transbordar toda la información si únicamente tenemos presente el realizar las debidas correcciones o parámetros adecuados con los que interceder en esa información. Interceptarla, asumirla y comprenderla convenientemente, para que la misma nos dé información detallada y precisa de todo un conglomerado casuístico, en este caso holográfico”.

“Sepamos diferenciar convenientemente todas y cada una de las circunstancias que envuelven nuestro pensamiento. Este nos va a llevar sin duda alguna hacia una comprensión del macrocosmos tan sólo con la suficiente transparencia con que actuemos. Esto quiere decir que la mente se pondrá en funcionamiento y diligentemente obtendrá la información precisa y requerida en cuanto sepamos accionar debidamente el control mental preciso, tanto como para “engullir” de alguna forma la información”.

“Imaginemos que el conocimiento es una bola, un cilindro y en este, en su interior, se halla toda la información precisa. Imaginemos a su vez, que somos un pez que engulle esa bola y la digiere y pasa por los conductos adecuados hasta el cerebro, en el que se descodifica la información recibida. Asimilarla, completarla y utilizarla debida y adecuadamente en función de nuestro saber y comprender[3]. Saber digerir una información que por otro lado está patente y es constante a nuestro alrededor y en nuestro interior psicológico y discernir adecuadamente, qué tipo de información nos llega, auscultándola debidamente y separándola de forma descodificada para que la misma altere todo un proceso neuronal enriqueciéndolo”.

“Es como un telar que funciona a base de unos hilos que, previamente superpuestos, alteran una línea de puntos prefijados y que van diseñando y tejiendo una tela en la que lleva inscrita unos dibujos, que previamente el teórico de tejidos ha dispuesto”.

“Es así como vamos a ir aprendiendo y asimilando la información. Una información que ya ha sido diseñada previamente por quien debe hacerlo y, únicamente, se trata de saberla interpretar y descodificar adecuadamente. La descodificación estará en función de nuestro conocimiento y sobre todo de las intenciones que se lleven a cabo y, en especial, conociendo previamente las claves o resortes que nos van a permitir la debida descodificación e interpretación de esos símbolos.”

“En el macrocosmos existe toda la información, así como en el microcosmos, como fiel reflejo del macrocosmos que es. Por lo tanto, nos va a ser mucho más fácil acceder en ese microcosmos, por cuanto es un mundo imaginario, un mundo subatómico, en el que se puede tener acceso a través del pensamiento”.

“Así pues, lo que es evidente es que nuestro pensamiento deberá acceder en unas determinadas esferas o frecuencias vibratorias. No siendo un intruso sino un invitado privilegiado, al que se le van a brindar todas las oportunidades y facilidades precisas, para que pueda aposentarse debidamente y asimilar conocimiento en función, claro está, de su comprensión”.

“Es un hecho evidente, que el ser humano de vuestro nivel está preparado para asimilar mucho más conocimiento, y que sólo es preciso saber adornar el proceso mental adecuado, con que pasar a dicha esfera de conocimiento y descodificarlo”.

“Descodificar o descifrar un mensaje, que por alguna razón es inteligible en una determinada intelectualidad o conocimiento preestablecido. Ello no quiere decir que el mensaje en sí, la información equivalente, no pueda traducirse debidamente y entenderse”.

“Hablamos de un nuevo lenguaje, de un nuevo idioma, pero no de una nueva idea o concepto. Porque no estamos tratando de crear nuevas ideas o conceptos, sino que nos estamos refiriendo a interceptar, interpretar, descodificar, traducir a un nivel intelectual, toda una información que se halla depositada adecuadamente en un nivel determinado y en el que es posible a través de una mente intelectual del nivel humano al que nos estamos refiriendo, llegar a sopesar dicha información y asumirla”.

“Asumir una información que carece de cualquier interés interpretativo y no persigue otro objetivo que el de clarificar parcelas del pensamiento. Estudiar a fondo la dinámica humana y trasladarle a su nivel la información que precisa”.

“Estamos en unos momentos clave de la formación psicológica. Estamos en unos momentos en los que se deben aprender unas determinadas cuestiones que van a hacer posible que el ser humano pueda acceder a esferas de conocimiento superior. Porque ahora es el momento. Ahora es el estado ideal para ello. Estado ideal, porque las energías cósmicas, la confluencia de determinadas áreas energéticas cósmicas, están propiciando el acercamiento de mentes de vuestro nivel hacia un grado superior de conocimiento”.

“Lógicamente, no es posible evolucionar al nivel humano, al nivel que estamos preconizando, a través de un intelecto que acaso esté sumido en un mar de angustia o tribulación. Porque ese estado se deberá a procesos de malformación de tipo mental, a través de errores psicológicos que marcan, limitan y barran cualquier actitud positiva evolucionista”.

“No estamos hablando de un desarrollo material, ni de superpoderes, ni de clarividencia, ni de audiovidencia, ni de un determinado nivel superior de conocimiento. Estamos hablando de una información que debe llegar hasta vuestra mente y vuestros sentidos deben conformarla, para asumir un nuevo planteamiento cósmico y planetario”.

“En definitiva, se trata de poder “domesticar” adecuadamente las alteraciones mentales que vuestro pensamiento pueda producir dadas las actuales circunstancias planetarias y cósmicas. Y debidamente conformados en esa área de plenitud, de contemplación, de tranquilidad, esperar la información debida hacia un conocimiento superior[4]. Que eso no quiere decir renunciar a nada ni a nadie, sino tan sólo adquirir el conocimiento preciso. Porque con el mismo podéis tratar de aventajaros en este transcurso existencial hacia derroteros mucho más amplios de conocimiento, y como tales de comprensión”.


[3] Ver “Ideas

[4] Ver “Autoobservación”.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

Visible e invisible – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 22

22. Visible e invisible

“Así en el alerón de esa participación visible, podemos estudiar, comprender y recabar información. Obviamente, dicha información siempre estará falta de la debida compenetración, por cuanto vamos a estudiar un componente mixto (adimensionalidad y dimensionalidad) en base de una realidad visible y, por lo tanto, una parte que no lo será y, por lo tanto, la medición o el cálculo será imperfecto. Y como tal imperfección, subjetiva y no menos inexacta, debido precisamente a esa parte invisible, que proporciona, digamos, la mayor cantidad posible de información”. Otra cosa es que nosotros podamos decodificar adecuadamente dicha información a nuestro nivel.

“Entonces, en todos estos supuestos cabe preguntarnos si verdaderamente podemos llegar algún día a reconocer dichos estadios y participar plenamente de ellos, de su comprensión, de su entendimiento, de la asunción total de sus componentes”.

“Y preguntaría, a su vez, si es posible llegar a un proceso intelectual de tal envergadura que nos permita conocer en todo momento, en todo lugar y en toda situación –si verdaderamente importa- que la masa conocida como materia, con su volumen correspondiente, aplicado en un espacio vacío, en este caso concreto la Nada, que indudablemente tiende a participar de todo un componente cósmico y macrocósmico, si es posible como digo, llegar a entender y a participar de su total contextura y adivinar en un breve instante de tiempo su grandiosidad, dentro de su grandiosa pequeñez”.

“De hecho, sí es posible llegar a comprender lo más pequeño en función de nuestro pensamiento. Lo que es más difícil de llegar a comprender es que en lo más pequeño exista una forma de vida similar a la que tenemos por costumbre instaurar en nuestra existencia. Por eso, debemos preguntarnos si realmente en esa microporción de materia que pueda hallarse en un átomo cualquiera, existe la posibilidad de recrearse en unos mundos o universos en los que, proporcionalmente a su tamaño, puedan existir universos, galaxias, planetas, estrellas o soles, en la misma proporción, y capacidad y magnitud y potencia generativa”. Como es en lo macro, es en lo micro, como es afuera, es adentro, por ello que el universo es infinito[1].

“Entonces, ahí tenemos dónde poder indagar, estudiar, aplicarnos en la debida correspondencia intelectiva y llegar a solucionar tan grandes dilemas: la propia existencia, la propia vida y la propia recurrencia en determinados instantes del tiempo y espacio que, como es natural, serán relativos en todas sus magnitudes”. Sabiendo que la realidad manifestada y el tiempo es ilusión, y a la vez el tiempo es eterno, por lo que voluntariamente nos podemos situar en cualquier punto del tiempo, desde el no tiempo, y experimentar cualquier punto las veces que así lo decidamos, viviendo en el tiempo de la eternidad, donde nuestro ser siempre es, desde nuestra replica genuina.

“En ese contexto, podemos añadir que la frecuencia vibratoria de las almas, si podemos decirlo así, no obedece a causa alguna de planteamientos adimensionales, porque en definitiva, ni la propia adimensionalidad puede procurar un concepto absoluto”. Ya que en la misma adimensionalidad estamos separados de lo absoluto, al manifestarnos cada uno como individualidades, aunque el mismo absoluto se manifiesta en cada uno de nosotros.

“Por eso es imprescindible que en nuestro navegar del pensamiento, podamos interferir ciertas frecuencias vibratorias que puedan llevar al traste con conceptos racionalistas y deterministas”. Ya que lo finito y limitado, jamás entenderá lo infinito, aunque en nuestra búsqueda, si nos salimos de lo  limitado, determinado, visible, preconcebido, y entramos en el campo de las infinitas posibilidades podemos captar esas otras “realidades” menos limitadas que las nuestras.

“En otra ocasión veremos cómo se componen los diferentes estamentos vibracionales al nivel de dimensiones, y cómo en un mismo espacio tridimensional, pueden coexistir diferentes razas y formas de pensamiento, aligeradas, claro está, por el peso específico de la vibración, en consonancia con cualquiera de esas intelectualidades a un nivel, digamos, interpuestas doblemente por el mismo circuito impreso, que a cada selección natural se le ha aplicado, en condescendencia con su nivel vibratorio o de objetividad”. Somos simbiones con las distintas formas de vida que coexisten con nosotros en nuestro propio sistema, en nuestro mundo, y todas ellas afectan el desarrollo de todo el conjunto englobado en el mismo sistema de funcionamiento, en el mismo mundo, y lo que se pretende es que todo el sistema se armónico, para su correspondiente evolución.


[1] Ver “micro y macro mundo

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

El micro y el macro mundo – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 16

16. El micro y el macro mundo

“Aún y todo por lo aparatoso que pueda parecer el macromundo con toda su grandeza, tiene su concordancia con la parte más minúscula o micromundo”.

“El micromundo, parte de un principio infinito en el que a través de su correspondencia con el macromundo o mundo infinito en el macrouniverso, establece un puente de unión con el Todo Absoluto, desde sus respectivas posiciones en todos los puntos del espacio ondulatorio”.

Como es arriba, es abajo, como es adentro, es afuera, todo tiene una correspondencia sincrónica y sabiamente establecida para comprender el universo. Como micropartícula que somos, a través de nuestro ser interno podemos conectar con el macrocosmos, que a su vez contiene al micro. Cada partícula tiene infinitas posibilidades de aparición en x espacio tiempo[1] , pero sin importar en donde este, esta conexión permanece.

“Y esto significa contracción del espacio-tiempo a un nivel minúsculo, por su espacio microscópico e infinitesimal, llevando como consecuencia la necesaria expansión en el macromundo. Cuestión esta, que en física cuántica podríamos definir como espacio indeterminado. Y no sólo lo es, sino que además está sabiamente determinado”. Nada es casualidad, todo forma parte de un plan  mayor.

El macrocosmos se unifica contrayéndose en lo micro o espacio 0  (flechas verdes), para comprender los nuevos grados de comprensión alcanzados. Y se expande desde lo micro a lo macro o espacio 1, para diversificarse (flechas violeta), y dentro de esa diversificación, individualizar[2], obteniendo nuevas experiencias.

“Así, por ejemplo, el mismo efecto que ejerce una masa determinada de energía en estado denso: la materia que todos conocemos y que podemos tocar, acariciar, notar su temperatura…, esa música o melodía, que suena en nuestros oídos y que nos permite evidenciar un cierto grado de trascendencia en determinados momentos, no es mas que energía en un determinado estado vibratorio, y que puede repercutir favorablemente o no, en nuestro estado de ánimo”. (La materia es energía condensada).

“Estado de ánimo, en función siempre de nuestra receptividad. Mejor dicho, de nuestro sentido crítico u objetivo. Si la dificultad es extrema, los sentidos alteran todo un proceso objetivo produciendo distorsión, desequilibrio, confusión y muchas veces zozobra. Pero una buena autoobservación[3] nos va a procurar siempre la debida correspondencia con esos mundos internos.

“Entonces, la cuestión es muy sencilla si llegando a este punto empezamos a compenetrarnos con nosotros mismos y en la propia exposición de nuestras ideas o conceptos. Y la pregunta necesaria que deberíamos formularnos es si ante la evidencia física de un objeto inanimado y a través de la propia experimentación al nivel tridimensional podemos llegar a intuir en esa misma masa de energía, un cosmos o universo concreto, completo y fiel réplica de todo un macrouniverso”. ¿Si en lo más grande, logramos identificar y sentir el universo más pequeño?.

“Si la respuesta a ese interrogante fuese directamente resuelta a través de un razonamiento objetivo[4], nos daríamos cuenta de que cualquier punto del espacio material es fiel réplica del macrouniverso. Al igual que un espejo refleja la realidad de un objeto y miles y miles de espejos reflejarán miles y miles de veces la propia realidad del objeto reflejado, nuestro entendimiento objetivo puede relacionar fácilmente al macrocosmos y situarlo definitivamente en una porción digamos pequeña aunque relativa, de la capacidad y proporcionalidad intrínseca del macromundo”.

Todas las personas que nos rodean son fiel reflejo de nosotros mismos, todos somos espejos, y siendo reflejos o proyecciones, ilusiones, por lo tanto, dentro de un mundo ficticio y relativo.

“En este punto, podemos señalar y afirmar que cualquier porción de materia, un simple grano de arena, por ejemplo, contiene en su interior todo el macro cosmos. Y mi pregunta va mucho más lejos. Entonces, si lo que es arriba es abajo, por esa misma implicación razonativa puedo deducir que en un grano de arena existe el macrouniverso”.

“Me preguntaré a su vez y deberé recibir por respuesta, que si consigo los elementos necesarios para reducir mi estado atómico al micromundo, me ha de ser posible viajar a través del universo de un grano de arena. Viajar a través del inmenso universo holográfico de un grano de arena, para descubrir y dibujar un plano universal cósmico y la situación exacta de cualquier elemento situado a miles y miles de millones de años luz de distancia, con la misma precisión a como si en verdad fuera posible obtener un vehículo mecánico, que viajando a velocidades de ultra luz pudiese llegar al confín de cualquier galaxia de las miles de millones de galaxias que se establecen equitativa y proporcionalmente, y a través de una regla objetiva y perfecta en todo el universo”[5].


[2] Lo que a un individuo lo hace único, es su personalidad o ego.

[4] El que nace del ser y no de la mente.

[5] Teletransportación interna.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

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