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Visible e invisible – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 22

22. Visible e invisible

“Así en el alerón de esa participación visible, podemos estudiar, comprender y recabar información. Obviamente, dicha información siempre estará falta de la debida compenetración, por cuanto vamos a estudiar un componente mixto (adimensionalidad y dimensionalidad) en base de una realidad visible y, por lo tanto, una parte que no lo será y, por lo tanto, la medición o el cálculo será imperfecto. Y como tal imperfección, subjetiva y no menos inexacta, debido precisamente a esa parte invisible, que proporciona, digamos, la mayor cantidad posible de información”. Otra cosa es que nosotros podamos decodificar adecuadamente dicha información a nuestro nivel.

“Entonces, en todos estos supuestos cabe preguntarnos si verdaderamente podemos llegar algún día a reconocer dichos estadios y participar plenamente de ellos, de su comprensión, de su entendimiento, de la asunción total de sus componentes”.

“Y preguntaría, a su vez, si es posible llegar a un proceso intelectual de tal envergadura que nos permita conocer en todo momento, en todo lugar y en toda situación –si verdaderamente importa- que la masa conocida como materia, con su volumen correspondiente, aplicado en un espacio vacío, en este caso concreto la Nada, que indudablemente tiende a participar de todo un componente cósmico y macrocósmico, si es posible como digo, llegar a entender y a participar de su total contextura y adivinar en un breve instante de tiempo su grandiosidad, dentro de su grandiosa pequeñez”.

“De hecho, sí es posible llegar a comprender lo más pequeño en función de nuestro pensamiento. Lo que es más difícil de llegar a comprender es que en lo más pequeño exista una forma de vida similar a la que tenemos por costumbre instaurar en nuestra existencia. Por eso, debemos preguntarnos si realmente en esa microporción de materia que pueda hallarse en un átomo cualquiera, existe la posibilidad de recrearse en unos mundos o universos en los que, proporcionalmente a su tamaño, puedan existir universos, galaxias, planetas, estrellas o soles, en la misma proporción, y capacidad y magnitud y potencia generativa”. Como es en lo macro, es en lo micro, como es afuera, es adentro, por ello que el universo es infinito[1].

“Entonces, ahí tenemos dónde poder indagar, estudiar, aplicarnos en la debida correspondencia intelectiva y llegar a solucionar tan grandes dilemas: la propia existencia, la propia vida y la propia recurrencia en determinados instantes del tiempo y espacio que, como es natural, serán relativos en todas sus magnitudes”. Sabiendo que la realidad manifestada y el tiempo es ilusión, y a la vez el tiempo es eterno, por lo que voluntariamente nos podemos situar en cualquier punto del tiempo, desde el no tiempo, y experimentar cualquier punto las veces que así lo decidamos, viviendo en el tiempo de la eternidad, donde nuestro ser siempre es, desde nuestra replica genuina.

“En ese contexto, podemos añadir que la frecuencia vibratoria de las almas, si podemos decirlo así, no obedece a causa alguna de planteamientos adimensionales, porque en definitiva, ni la propia adimensionalidad puede procurar un concepto absoluto”. Ya que en la misma adimensionalidad estamos separados de lo absoluto, al manifestarnos cada uno como individualidades, aunque el mismo absoluto se manifiesta en cada uno de nosotros.

“Por eso es imprescindible que en nuestro navegar del pensamiento, podamos interferir ciertas frecuencias vibratorias que puedan llevar al traste con conceptos racionalistas y deterministas”. Ya que lo finito y limitado, jamás entenderá lo infinito, aunque en nuestra búsqueda, si nos salimos de lo  limitado, determinado, visible, preconcebido, y entramos en el campo de las infinitas posibilidades podemos captar esas otras “realidades” menos limitadas que las nuestras.

“En otra ocasión veremos cómo se componen los diferentes estamentos vibracionales al nivel de dimensiones, y cómo en un mismo espacio tridimensional, pueden coexistir diferentes razas y formas de pensamiento, aligeradas, claro está, por el peso específico de la vibración, en consonancia con cualquiera de esas intelectualidades a un nivel, digamos, interpuestas doblemente por el mismo circuito impreso, que a cada selección natural se le ha aplicado, en condescendencia con su nivel vibratorio o de objetividad”. Somos simbiones con las distintas formas de vida que coexisten con nosotros en nuestro propio sistema, en nuestro mundo, y todas ellas afectan el desarrollo de todo el conjunto englobado en el mismo sistema de funcionamiento, en el mismo mundo, y lo que se pretende es que todo el sistema se armónico, para su correspondiente evolución.


[1] Ver “micro y macro mundo

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

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Sabiduría e ignorancia – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 11

11. Sabiduría e ignorancia

“Es un suponer, que poco a poco iremos comprendiendo el significado de la vida a través de la propia experimentación y, por encima de todo, con curiosidad por ir descubriendo esa otra Realidad, en mayúsculas, negada por unos sentidos que sólo esperan hechos contrastables al nivel físico y una seguridad permanente en un estado tridimensional”.

“El error forma parte del acierto, mitad y mitad, pues nuestra existencia transcurre en un mundo dual. Es de lógica, por la razón fundamental de la coherencia y del equilibrio, que nuestra personalidad se sitúe en un punto equidistante entre la ignorancia y la sabiduría, puesto que ambas penden de un solo hilo conductor con el cual establecer la debida comprensión”. Constantemente estamos penduleando de un punto a otro. De la ignorancia, error, desequilibrio a la búsqueda y encuentro del conocimiento, armonía, comprensión. Permitiéndonos avanzar en la simbólica escalera en espiral de la evolución cósmica, que a su vez conforma el “ADN” del universo.

“A un cierto nivel, todos somos ignorantes y todos somos sabios. Y todos somos sabios a un cierto nivel precisamente porque existe en nosotros la ignorancia. Si todos fuésemos sabios a un nivel infinito, nada existiría y nada a resolver a través de un pensamiento. Por eso, el pensamiento es necesario equilibrarlo en base de la claridad y de la oscuridad al mismo tiempo. Porque de esas penumbras aparecerá sin duda la lógica, la coherencia, el equilibrio y la comprensión”.

“En un estado absoluto de comprensión nada existe. En realidad, nada existe donde no existe la dualidad” (porque todo es uno, inseparable). “En cambio, es evidente que existe un pensamiento que puede trascender esa misma realidad absoluta (espacio 0) y transformarse en un verdadero pensamiento objetivo[1], pero analizado bajo la perspectiva de un pensamiento subjetivo” (espacio 1)[2]. En otras palabras, que nuestra replica genuina o ser real se manifieste objetivamente, coherentemente a través del no pensamiento, siendo para realizar desde el ser en nuestra realidad tridimensional.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación.  Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

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