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Entradas etiquetadas como ‘realidad’

18. La nada y los estados vibracionales – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 18

La nada y los estados vibracionales

“El día pasado, hablamos de la concatenación o relación existente entre el micro y el macrocosmos[1]. Hoy, hablaremos de la verdad relativa que sigue la dinámica temporal, en relación con un espacio adimensional compuesto de la nada”.

“En la nada vamos a hallar todo lo relativo al cuestionamiento tridimensional. Vamos a hallar el sentido propio de la efectiva participación en un mundo dual en el que consta, además, una particularidad muy específica que es la causa y efecto, dimanante de un proceso atómico y que genera, indiscutiblemente, una energía que invade todas las dimensiones de espacio y tiempo”.

La dualidad se genera, a partir de que el absoluto, el espacio 0 (adimensionalidad, inmanifestado) se diversifica para experimentar el espacio1 (mundo manifestado), donde aplican una serie de reglas de causa y efecto que afectan a todo el sistema. Esto es similar a cuando una célula se divide para crear un organismo, y luego este organismo al moverse produce energía, energía que alimenta a su medio de donde a su vez obtiene experiencias, que al integrarlas en si mismo retroalimenta al punto de origen con nuevas experiencias e información, este punto de origen integra en si mismo la información, para comenzar un nuevo ciclo de vida a partir de dicha información en otros organismos.

“Así, en esa conformación molecular, las expectativas de cambio, de transformación, de superación, de tele-transportación en definitiva, pueden sucederse de una forma constante, y de hecho así sucede”.

“Valga decir que en el sintetismo encontramos la razón específica de todo cuestionamiento. El sintetismo puede describirse a través de una formula matemática, o bien de una exposición literal sencilla, a veces, pero de gran profundidad. En realidad, el sintetismo nos obliga a elucubrar, a imaginar, a pensar en definitiva, y eso es lo que importa[2]”.

“A partir de aquí, el hecho de la tele-transportación en ningún caso significa un desplazamiento, porque en la nada, al no existir tiempo y espacio o espacio y tiempo, la realidad concreta es que la tele-transportación, deriva hacia un cambio vibracional, eso es, una transformación de esquemas mentales que se sitúan en la esfera de un pensamiento o vibración superior y con el cual podemos “dialogar” con relación a ese estado”. En otras palabras, desde tu “espacio” vibracional actual, situarte en un determinado “espacio” o estado vibracional superior para convivir con los “habitantes” de dicho mundo que al final también son vibración.

“Por eso os digo que es un símbolo tan sólo, la tele-transportación, o el viaje adimensional o las experiencias místicas que se relacionan con cualquier estado mental. Así, todo es mental y todo está en función de nuestra propia imaginación creativa. Por ello es que debemos cuidar el lenguaje y, sobre todo, prestar mucha atención a las ideas, [3] porque estas van a significar, en definitiva, la realidad de la situación en cada caso”. Somos cocreadores.

“En cada caso concreto, pues, deberemos formalizar de alguna forma una elaboración para entender el significado de esas ideas, de esos conceptos y, tal vez, debamos hacer uso de la parábola, del simbolismo. Aunque únicamente es preciso saber entender entre líneas para darse cuenta de que en realidad nada de lo que queramos alcanzar en un sentido espiritual, tratará sobre desplazamiento, o sobre cambios, o transfiguración alguna, porque eso en realidad no existe”. Todo esta aquí mismo, lo único que hay son infinitos estados vibracionales.


[3] Ver “Ideas

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación.  Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM

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La abiótica y el pensamiento – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 15

15. La Abiótica y el  pensamiento

La abiótica es lo no orgánico, lo que necesitamos pero que no sabemos que necesitamos.

“La propia necesidad obliga a una adaptación de los elementos puestos en cuestionamiento[1], y me preguntaréis, ¿cómo podemos averiguar lo que no sabemos y más aún lo que desconocemos que no sabemos? Y ahí está la gran cuestión a resolver. Debemos ir averiguando aquello que no sabemos pero que aún y todo desconocemos que exista y más aun que necesitamos”.

“Sabemos muchas cosas, pero precisamente estas que ya sabemos no las necesitamos. Necesitamos saber aquello que aún no sabemos que existe, pero que indudablemente necesitamos para la evolución de nuestras personas. Como seres humanos conscientes pertenecientes a un nivel muy superior, pero que indudablemente está limitado por una relación causa-efecto, con ingredientes abióticos producidos por la propia evolución de un sistema primario, en el que predomina el desconocimiento como norma natural de crecimiento y de evolución”.

“Entonces, es preciso preguntarse cómo acceder a determinados conceptos, a determinadas cuestiones ignoradas pero que no sabemos que existen. Como tampoco sabemos necesariamente qué debemos necesitar”.

“Y ahí está la gran cuestión a resolver: se trata de pensar, de imaginar, de crear en nosotros, en nuestro pensamiento, en nuestra mente, aquellos ingredientes que aun no sabiendo que los necesitamos, y menos que existan, debemos posibilitar su presencia activa[2]. Una mecánica que funciona, una mecánica natural y mental, por supuesto, que acciona determinados elementos desconocidos, pero que deben ser conocidos y autenticados y asimilados convenientemente, para el debido desarrollo intelectual y neuronal de nuestras personas. Es la razón del pensamiento”.

“El pensamiento es energía. Es, por tanto, un elemento del mundo o perteneciente al mundo tridimensional que nos posibilita la relación, la creación y la generación de elementos, ideas y cuestionamientos, que hacen posible la evolución de dicho pensamiento hacia esferas trascendentales”.

“Pensemos, pensando que el pensamiento piensa[3] y, por lo tanto, crea pensamiento y este pensamiento debe abonar una semilla que al mismo tiempo generará un nuevo pensamiento, fruto de un pensamiento pensado”.

“Pensemos en la relación causa y efecto. Pensemos en la relación del propio pensamiento puesto en un pensamiento desconocido y a la vez necesario. Pensemos en la posibilidad de crear nuevos pensamientos que quiere decir, energía suficientemente inteligente como para modificar estructuras mentales y cimentar unos procesos neuronales, que llevarán consigo un enriquecimiento neuronal y por lo tanto vibracional”.

“No es posible llegar a comprender aquello que no se sabe. Aquello que se desconoce. Aquello que no existe en nuestro pensamiento. Pero sí es posible llegar a dilucidar con toda precisión aquello que mueve, que motiva, que ilumina, que clarifica y, en definitiva, aquel elemento que nos hace vibrar en una emoción determinada. Que eso significa vibración y que lleva consigo una melodía o nota determinada”.


[1] Ley de adaptabilidad al medio por parte de un organismo

[2] Creer es crear

[3] Atlante es el ser humano doble pensante, pensamos desde nuestro ser o replica genuina que aquí en la 3D pensamos.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación.  Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

Incógnitas, la interrogación como medio para la comprensión – Notas sobre filosofía Cuántica Tseyor 14

14. Incógnitas, la interrogación como medio para la comprensión

“En cuántica es un hecho constatable que nada puede comprobarse fehacientemente. Ahí está la paradoja. Podemos comprobar que no sabemos, sabiendo a ciencia cierta que no sabemos, y si podemos comprobar que no sabemos, sabiendo a ciencia cierta que no sabemos”. ¿Qué podemos saber del infinito, siendo finitos?, ¿qué podemos saber ante el infinito?.

“Ahí está un principio de indeterminación que puede llevarnos hacia unos aspectos más interesantes para la comprensión debida de todo el enunciado cuántico”.

“Así, si no sabemos exactamente lo que en realidad significa la propia verdad del Universo, pero intuimos que no sabemos, esto nos da a entender claramente que debemos proseguir en nuestras investigaciones, en nuestros trabajos de estudio, de análisis y de comprensión. De esta forma, conseguimos acelerar nuestro intelecto a nivel neuronal, y recabar información en parcelas que hasta ahora habrán podido estar ausentes de un mecanismo especial cuál es la interrogación”.

Preguntando se llega a Roma y el que pregunta se gana el derecho al saber, ya que  se está preparado para comprender su respuesta, porque si no se estuviera preparado, jamás aparecería la interrogante en nuestra mente. En sí, la interrogante es un mecanismo mental de búsqueda, en el saber, lo que no sabemos, pero que intuimos que esta allí.

“Es bien cierto que cuando no se entiende una determinada cuestión, intrínsicamente se lleva a cabo una reacción, que supeditada a la razón y a la comprensión, lleva implícito un esfuerzo energético que procura activar ciertos mecanismos mentales, que conducen lógicamente tarde o temprano a la clarificación de ideas”.[1]

“Es por eso que en cuántica, podremos hablar de un conocimiento desconocido, de una relación causa y efecto inexistente, pero en el fondo esa misma causa-efecto inexistente, va a crear una necesidad y una posibilidad de existencia real en un mundo irreal, por cuanto la dualidad lo es, pero gracias a ella nos va a situar en una esfera superior de conocimiento y, por lo tanto, más completa y compleja en realidad conceptual”.[2]

Por ejemplo al creer en la necesidad de estar unidos, se puede llegar a la materialización de lo que en esa unidad se esta creando. Por ejemplo la plasmación del sello de tseyor en un cubo tetradimensional[3], siendo la plasmación el principio de la materialización de objetos con el pensamiento, como resultado de la unidad grupal.

“Y no vamos a abundar en ello, porque esto es tan solo un tímido principio, una sencilla prueba, para que de alguna manera valoréis vuestra capacidad en la unión y la hermandad, esa capacidad de crear. Digo que esto es tan solo un tímido principio. Y como ya conocéis, por la información que en más de una ocasión os hemos dado sobre abiótica, resulta mentalmente “imposible”, entre comillas, averiguar aquello que nos falta y que además no sabemos que nos falta, pero que en realidad nos hace falta[4].”

“Desgraciadamente, al nivel consciente, no todas las ideas llegan a quedar plasmadas de una forma clara y diáfana, en un sentido tal que puedan ser luego trasladadas a otros niveles de comprensión. En realidad, lo que se dice es lo que hay, lo que se entiende. Y de lo que se trata es de llegar a comprender lo que no hay y por lo tanto se desconoce”. Aprender a leer entre líneas.

En estos tiempos interesa avanzar a partir de lo que se desconoce, y lógicamente se ha de abandonar lo conocido para llegar a lo desconocido, partiendo lógicamente de lo conocido, pero sin atarse a él, más bien creyendo y fluyendo en lo desconocido.[5]


[3] Durante la celebración de la ceremonia de energetización de piedras, aguda, semillas, enseres, hábitats y mascotas, llevada a cabo el 18 de febrero de 2012, con ocasión de las Convivencias de Pachuca, México, se pudo obtener una fotografía de un cubo plasmático con un cilindro en medio, en cuyas caras inferior y superior aparece el sello de Tseyor. Este cubo se está desplazando en dirección a las piedras, para energetizarlas, pues la fotografía coincidió con el momento en que nuestro maestro Aium Om pronunciaba las palabras rituales.

[5] Al creer, creas la posibilidad de ser.

Monografía completa: http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación.  Se recomienda discernimiento interno, ya que lo que hoy sirve, puede que mañana ya no. Apuesta AtlantePM.

LA MENTE HOLOGRÁFICA – Síntesis monografía de filosofía Cuántica tseyor 5

5. LA MENTE HOLOGRÁFICA

“Tan sólo con la intención de la comprensión, de querer avanzar en ese proceso de investigación, de análisis, de contraste, basta para que la mente ordene, o mejor dicho, reordene sus esquemas e intente trasladar a un ámbito común y más amplio el concepto de comprensión”.

“Ella, de alguna forma, está supeditada a la voluntad, al anhelo, al querer progresar. No olvidemos que la mente es fruto de un Pensamiento. Pensamiento que en su momento, en un lugar fuera de ese espacio tridimensional, la ha diseñado para llegar a comprender la realidad absoluta”.

“La mente es un gajo holográfico[1] de un compendio unitotal. Por lo tanto, esta comprende todas las facetas, las virtudes y los compromisos adquiridos con anterioridad.  Adquiridos mucho antes de que el espacio cero (Dios, el Todopoderoso, el Creador, el Absoluto, el Innombrable…) “decidiese” llegar a corresponderse a sí mismo, en ese espacio uno tridimensional”.

“Claro está, el Absoluto (espacio cero) al aflojarse, al erradicarse, al penetrar en ese espacio uno (manifestado), abandonando toda su correspondencia de sabiduría absoluta, guarda por así decirlo un as en su manga, fortaleciendo un vínculo con esa realidad. Y ese as es lógicamente la mente”.

“Porque el Pensamiento Absoluto sabe que abandona su sabiduría, su conocimiento, su comprensión, su absolutismo, en manos de un artesano. Un artesano, la mente, que lógicamente prevalecerá indudablemente en un compendio total de sabiduría, en el momento en que sea llamada a esa invocación por uno mismo, por el individuo. Por ese gajo infinito de comprensión, que es el ser humano en cualquier manifestación, en cualquier dimensión, en cualquier espacio tiempo, porque así es como está establecido”.

Pedid y se os dará, pedir que se abran las puertas del conocimiento, de la sabiduría y se abrirán. Todo esta dentro de nosotros, ya que através de nuestro interior, de nuestro pensamiento, podemos acceder a la sabiduría infinita, de la cual nosotros también formamos parte de ella. Y siempre recibiremos en función de nuestro grado vibratorio o digamos nivel de conciencia alcanzado o evolución, nunca recibiremos algo mayor a nuestra capacidad, siempre en función de nuestro alcance.

“Y en ese rodar infinito y eterno, prevalecerá, como es lógico, la impronta de esa unitotalidad, porque en el fondo, el desprendimiento (nuestra separación del absoluto para entrar en el espacio manifestado) ha sido objeto de un sabio conocimiento absoluto”.

La mente, el traductor de la energía

Todo en el universo es energía, ya que todo parte de un pensamiento que también es energía, esa energía contiene dentro de cada partícula de si misma un  compendio de sabiduría, conocimientos, datos, de todos sus componentes que son uno. Esos imputs energéticos viajan por todo el universo.

Cuando, desde nuestra mente conectamos con la corriente universal, recibimos esos imputs energéticos en nuestras mentes, que a su vez, traducen esta energía estructurándola en un pensamiento, y este pensamiento es transmitido en palabras. Esto significa que nuestra mente es una especie de traductor (embudo)[2] por donde pasa la energía para llegar a estos mundos manifestados.

Siendo esto también la base de la telepatía. Teniendo un emisor que habla en un idioma distinto al receptor, se puede establecer una “perfecta” comunicación telepatica, ya que todo es a través del pensamiento y este es energía, por lo que nuestra mente traducirá esa intención energética en pensamiento y el pensamiento a palabras.

“Y, en cuanto a la mente, deciros que esta es una connotación relativa de lo que puede ser un compendio unitotal o absoluto. Y digo relativa, porque de alguna forma la mente se sitúa en ese espacio uno y por lo tanto, sus consecuencias son imperfectas. Y aquí el motivo por el que la resolución la valoramos a través del número Pí (3,1416), imperfecto a su vez”. Ya que lo único perfecto es el absoluto, al cual nos aproximamos cuando todos estamos en unidad.

“Creo que esta apreciación, por su imperfección, puede llegar a darnos una idea concreta de lo que puede ser un concepto tridimensional o físico. Y teniendo en cuenta que el Absoluto comprende, a su vez, toda una gama de dimensiones, de vibraciones y de complejos sistemas de ecuación y de matemática y, por lo tanto, numérico[3], por ahí puede llegarse, tal vez, a la comprensión de ese proceso fantástico y, a la vez, misterioso, con que la creación nos adorna en ese instante de nuestra vida espiritual. Porque en el fondo también, se trata de un instante y, tal vez, ni eso”.

Cuerpo astral o causal

“También puedo deciros que el cuerpo físico se sustenta porque a su vez se halla interpenetrado un cuerpo energético, que es la más viva expresión de esa mente absoluta e infinita. Y a través de estos dos cuerpos diferenciados a un nivel exponencial y, por lo tanto, únicamente para entendernos, podríamos consolidar ese par indiscutible a través de un nuevo concepto que podríamos denominar cuerpo astral o causal”.

“Tal vez, la denominación no sea exactamente así, porque también, ¿cómo diferenciar un cuerpo que intrínsecamente se halla consolidado en base a un pensamiento absoluto? Es como querer separar las gotas de un océano. Cada gota, claro está, forma el conjunto de un mar, de un océano, de un río. Y a su vez son gotas”.

“Cuando pensamos, utilizamos ese cuerpo mental, causal o astral. Cuando nos movemos, utilizamos ese cuerpo físico. Pero a la vez, ambos están interpenetrados. Y a la vez, también, existen en un espacio tridimensional, que únicamente es válido o son válidos, cuando interactúan. No así si se desmenuzan de este proceso y se individualizan, porque entonces esta reflexión nos llevaría a separar lo indivisible y, como es lógico, a ese nivel esto no es posible, porque el Absoluto es indivisible. El Absoluto es la totalidad”.

Nosotros utilizamos también este vehiculo astral o causal, cuando realizamos extrapolaciones mentales (viajes astrales), y en él, nos trasladamos a otros mundos más sutiles (vía energética), y también a la nave plasmática de tseyor.

Cada uno de nuestros cuerpos se puede mover de forma independiente uno del otro hasta cierto punto, pero dependen del correcto funcionamiento y simbiosis entre ellos, para su buen funcionamiento, ya que forman parte de una unidad, un ser que se manifiesta en diferentes grados vibratorios o dimensiones.

Monografía completa:

http://www.tseyor.com/filosofiacuantica.pdf


[1] Ver la definición de holograma en la segunda entrega “Conceptos básicos”

[3] No es casualidad que uno de los “lenguajes” universales sean los números binarios. Haciendo un símil, el  0 representa lo inmanifiesto (adimensionalidad), y el 1 lo manifestado (3D), constantemente estamos en intermitencia cuántica, siendo y no siendo 0101.

Advertencia: Esta serie de entregas de la monografía de filosofía cuántica de tseyor fueron realizadas para la comprensión, y que libremente decidí compartir. Contiene textos tanto de tseyor como realizados por mi persona que no necesariamente pertenecen a tseyor pero que como Muul águila de Tseyor puedo realizar  con el debido permiso y asistencia de la confederación. Apuesta AtlantePM.

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